Frankenstein and the monster from hell

Martes, 9 Feb 10 por PFO

··········Dentro del ciclo de la Hammer en el Círculo, ésta es un pastiche (ni 24 horas desde que reaprendí la palabra, y ya toca usarla) en la que un Viktor Frankenstein recluido en un psiquiátrico, pero dominando, toma como ayudante a un joven doctor, elegante y suficiente hasta entre rejas, como un Oscar Wilde de la ciencia. Aunque los apellidos son centroeuropeos y se bebe snaps, todo lo demás resulta muy británico, hasta un juez con peluca.

··········Como peli de miedo, resulta interesante que el terror lo provoque más el cotolengo en sí, y la corrupción de sus responsables, que las manipulaciones del doctor Frankenstein. Aunque ambos doctores resultan bastante indiferentes al hecho de estar ahí, porque no son sino científicos en la búsqueda de la mejora de la humanidad.

··········El tema es el habitual en estas historias: cómo la búsqueda de un bien, cuando es obsesiva, suele prescindir de las represiones morales, y da lugar a un mal bastante absoluto. Pero en este caso, ese mal no tiene nada que ver con el infierno del título, ni con haber irrumpido en las competencias exclusivas de los dioses, sino con un segundo tema –también recurrente (“Las manos de Orlac”)- del enfrentamiento entre el cerebro y los miembros, y la asignación de sentimientos o pulsiones a una u otra parte del cuerpo. Dentro de eso, a esta peli le gustan los detalles científicos: por dónde cortar un nervio si luego lo vas a tener que reimplantar, el orden en que se han de desprender los enlaces de los lóbulos cerebrales; de hecho, al final, el irreductible Frankenstein, inasequible a toda desmoralización, planea el reinicio al grito de “menos anatomía y más bioquímica”.

··········También hay un simpático momento pre gore, con un Viktor F., con las manos perjudicadas, sujetando una vena con los dientes mientras su ayudante va cosiéndola en un transplante.

··········El subtitulado no parece muy atinado; por ejemplo, pierde el chiste de que el director de un psiquiátrico, al regañar a unos empleados, diga “I’m surrounded by fools!!”, y le traduzcan como que está rodeado de estúpidos.

Pedra, peixe, rio (Itamatatiua)

Martes, 9 Feb 10 por PFO

··········Quizás si no supiera que este antropólogo se ha pasado cuatro años en Itamatatiua, una aldea brasileña cuyo origen está en negros emancipados de la esclavitud, esta peli no se me quedaría algo escasa.

··········Pero es que decide centrarse en la historia de una muchachita que va pasando por distintos ámbitos familiares, por no responsabilizarse su madre de ella. Y es buen tema, y la peli es corta (más bien parece un programa televisivo de la ETB), pero uno echa de menos algo más de información sobre ese pueblo. Se ven pinceladas, aquí y allá, pero no con un orden pedagógico.

··········Ese centrarse en la vida de esta chica, y en la relación con el narrador-director, permite usar una forma que mezcla lo documental, con la grabación de lo cotidiano y con la representación dramatizada. La chiquillería del pueblo disfruta, claro, actuando, pero no sé si eso es especialmente interesante, cuando no se construyen más que escenas dramatizadas sueltas, sin dejar crecer una historia, más allá del problema familiar de esa chica.

··········Yo diría que nos pasa mucho que, en nuestro eurocentrismo, suele parecernos que otros pueblos tienen menos estima por sus hijos. Resulta difícil asimilar cómo pueden unos adultos pasar de esa manera de una chiquilla de unos diez años. En realidad, hay casos así también en nuestros países, porque a la postre es la miseria lo que suele estar detrás, y hay tercer y cuarto mundo donde quiera que uno mira. Precisamente lo que decía de no contar suficiente sobre ese pueblo, impide apreciar hasta qué punto son decisiones obligadas económicamente.

··········En todo caso, sí me resultan interesantes momentos como los grabados en la escuela, juegos, trabajos. Pero ya digo, en conjunto me parece algo escaso, como un documento más bien personal, en que el autor anda casi siempre en pantalla.

Dr Jekill & sister Hyde

Lunes, 8 Feb 10 por PFO

··········Una curiosa vuelta de tuerca sobre la historia de Stevenson: si la pócima que el doctor Jekill elabora y prueba ha de sacar fuera lo reprimido en su interior, ¿qué tal que lo que salga sea su parte femenina?

··········Dentro del ciclo que sobre la productora Hammer proyectan en el Círculo de Bellas Artes, está esta simpática rareza, que con ese planteamiento, y siendo lo que es, una peli de miedo de serie B, resulta muy sugerente.

··········Por lo pronto, la explicación del proceso científico ya tiene gracia: si se quiere andar descubriendo vacunas para las grandes enfermedades, hay que vivir muchos años, y si se quiere vivir mucho, hay que hacerlo a base de hormonas femeninas (“basta ver la lozanía de la piel de las mujeres” ¡¡!!).

·········· Hay quien colecciona representaciones cinematográficas de la conversión de hombre a lobo y viceversa en las pelis de licántropos. Aquí hay una -pobretona en medios, pero divertida- transformación varón / hembra / varón. La mirada del doctor dentro de su bata para confirmar que se ha cumplido ese sueño que hemos tenido alguna vez todos los que hemos sido adolescentes varones (unas tetas a mano, aunque fuera en nuestro propio pecho), recuerda a la de Peter Parker mirando dentro de sus calzoncillos en el Spiderman de Raimi. Lo divertido es que asistir al enfrentamiento entre Jekill y Hyde por la posesión del único cuerpo que comparten, ya no es sólo la pelea entre el bien y el mal de la misma persona, sino que aquí es también la lucha entre dos pulsiones sexuales diferentes (no ya el aspecto, sino la orientación del deseo).

··········También resultan simpáticas las disquisiciones sobre el fin, los medios, los males menores, que se precisan para empezar a eliminar prostitutas por vía quirúrgica.

··········El estado de la peli no es óptimo (y algunos de los cortes están situados en escenas que hacen pensar en si la copia es de la época de la censura). Y el subtitulado es muy malo. No sólo desatento, sino mal traducido; por ejemplo, a un tipo le tiran en un depósito de cal, quedando ciego, y para el traductor eso era un “pozo fangoso”.

La mujer sin piano

Sábado, 6 Feb 10 por PFO

··········La mujer sufre de un zumbido, un zumbido continuo en el oído. Pocas cosas deben ser más desesperantes. Los médicos le dicen que suba el volumen de la tele, de la radio. Que no se escuche, el zumbido, que no se escuche, a sí misma. Una noche decide escucharse. Decide también no ser cobarde, no asustarse ni de los macarras, ni de los seguratas, ni de los cutrecillos que se alimentan de su minúsculo poder tras un mostrador, ni de los cuadros que nunca se han movido y se consideran con más derecho a permanecer ahí que una misma.

··········Cuando se toca el piano, seguro que no se escucha el zumbido. ¿Por qué esa mujer no tiene un piano en su casa, para dejar salir el sonido de su interior?

··········Pero en ese viaje, dará con un loco que ha dejado de tomar sus pastillas y cuya enseñanza es la contraria a la esperada: no se tiran las cosas, los trabajos de mieda, las relaciones aburridas. Se arreglan, se piensa en ellas, se pagan precios y se arreglan.

··········Las comparaciones con Tati y Kaurismäki me parecen exageradas. No hay tanto humor (más allá de algún toque o del que se desprenda de la rareza gestual de los personajes). Sí que me parece conseguida, como en esos dos, la transmisión intensa de sentimientos a través del decorado o la dirección de arte; igual que el color.

··········No me gusta demasiado ese presunto tratar al público como si fuéramos inteligentes. No creo que haya más inteligencia en construir continuamente interpretaciones de lo sucedido en cada elipsis, o lo que está fuera de cuadro que en escuchar una historia y dejar que haga algo contigo. Al final, me doy cuenta de que acabo entretenido en imaginar qué significa la luz de emergencia sobre la cara de Darek cuando coge el zapato de mujer, o la masa de cerca de la estación. O si la frase siguiente a la última de la peli es “te dejo” o “te quiero”. Es convertir la peli en un pasatiempo interpretativo.

··········Al final, de esas pelis que uno no recomienda a nadie, aunque yo no lo paso mal. Eso sí, a mucha distancia que esa otra que hizo antes, “Lo que sé de Lola”, que, al contrario que ésta, me interesaba bastante.

Ricky

Miércoles, 3 Feb 10 por PFO

··········Bueno. Digamos que es una fábula, un cuento. Lo que sucede es que no soy capaz de verle una moraleja, una intención. Y, voluntariamente, carece de toda magia o encanto en la manera de narrar. Así que no consigo conectar o dejarme provocar alguna idea o sentimiento.

··········No sé muy bien qué me quieren contar y, si no consigo ponerle un algo así a esta historia de tono y formas realistas, se me queda coja. La idea de que, cuando tus hijos crecen, si eres capaz de ver la belleza del proceso, sabrás soltar la cuerda y admitir una relación más ocasional y sin cordón umbilical de sujeción, no queda mal, pero es que eso es apenas al final, y yo me he perdido antes.

··········Se siembra un hecho en el guión (una fuga tóxica en la fábrica, un desmayo) como para explicar el suceso, cuando luego se renuncia a seguir esa vía o nada que sea razonable. Se supone que el voluntario encierro por parte de la madre es un canto al vínculo, a la protección; pero al narrar realistamente, queda sólo como un comportamiento neurótico.

··········Otro elemento que podría ser sugerente: la lotería, el premio inopinado que supone el nacimiento de un angel en tu casa, será, como cuando te toca algo de dinero, un engaño que no cambia tu condición y es fácil que te dé problemas (periodistas, aislamiento), no está tampoco desarrollado y puede ser solamente una venada mía.

··········Para más confusión, la escena con la que empieza la peli resulta incompatible con lo que luego se cuenta (no hay un momento entre el nacimiento de Ricky y su vuelo liberador en que cuadre esa entrevista con la trabajadora social), con lo que no sé si se pretende que lea todo el resto de la peli como un sueño que permita a la madre gestionar el hecho terrible de la entrega de su pequeño a los servicios sociales. En fin, que se me queda cara de tonto, lo que tampoco se me nota mucho y no me importa demasiado si estéticamente se me ha provocado algo, pero no.

··········Sí que me gusta la actriz que hace de niña: triste, expresiva, empatizable, eficiente. Y, si bien los vuelos son bastante cutres visualmente (disculpable porque se hacen con un niño de verdad), me gusta la aparente humildad de los efectos especiales que muestran las alas en desarrollo del angelito. Poco más.

Up in the air

Miércoles, 3 Feb 10 por PFO

··········Bastaría con un Clooney cínico y encantador y unos diálogos acerados y filosos para que mereciera la pena verla. Aparte de eso, tiene canciones que me gustan. El eficaz montaje en las escenas que tienen que contar una peculiar manera de vivir. Y la originalidad de la historia.

··········Es cierto que, conforme se desarrolla la trama, se tiende un poco a curar o solucionar al personaje principal, una especie de corazón en invierno, no por lesión sentimental, sino por la sincera asunción de un sistema de valores que casi todos dan públicamente por bueno. Pero tampoco se deja que una cierta tendencia a la ñoñería anule del todo la verdad desagradable: mientras que él es un consecuente militante de la mochila vacía, para su compañera es una máscara, así que él llega tarde a la admisión de la necesidad del otro.

··········Dentro de que la peli es disfrutable en sí (sobre todo la primera mitad), a mí me interesa sobre todo el tema de la profesión del protagonista: servir de pantalla de las empresas para comunicar los despidos. Es revelador cómo se pueden mostrar unas docenas de despidos, y que los protagonistas los traten siempre como decisiones de relación personal. Hasta tal punto está destruida no ya la conciencia de clase, sino la mera consciencia de la existencia de clases. No es sólo que (¡hasta ahí podíamos llegar!) no aparezca en toda la peli, ni siquiera nominalmente, un sindicato. Es que ninguno de los despedidos enuncia claramente la realidad de que el despido no tiene que ver con el desempeño de su trabajo sino con el hecho de que se aplica la fórmula menos empleados => subida del valor en bolsa => más beneficios de los directivos en sus stock options. No se habla aquí de caídas de ventas, cierres de fábricas, contracción del crédito; simplemente esa frase de que “su puesto de trabajo ya no está disponible”.

··········Recordaba al verla el éxito del alucinante libro “¿Quién se ha llevado mi queso?”, que se vendió como churros como libro de autoayuda (y que regalaban las empresas en sus cursos de motivación), y que es el paradigma de la concepción neoliberal y mercatista de la vida, masticado y preparadito para deglutir. Pues algo así. La peli, que sólo muestra un verdadero perfil crítico en la cuestión de las relaciones personales afectivas, acaba con lo que es una burla: parte de los despedidos cuentan a la cámara cómo fueron capaces de levantarse y, por decirlo así, salir a buscar nuevos depósitos de queso (oh, sí). Menos la que se ha suicidado, claro; siempre hay aguafiestas conscientes estropeando la hermosa visión del mundo del capital.

··········El director es el de “Juno” y “Gracias por fumar”. Así que no ha habido aún una peli de él que no me haya interesado.

Amreeka / Amerrika

Martes, 2 Feb 10 por PFO

··········Como en “Los limoneros” (y como en “Satin rouge”), aquí está otra vez la atractiva Hiam Abbass. Ella y la actriz protagonista sostienen esta peli más amable y agradable que verdaderamente reivindicativa.

··········Y no es que se esquiven temas importantes: apartheid en Palestina, el muro judío, inmigración de palestinos en Estados Unidos, racismo anti árabe desatado por el atentado de septiembre de 2001, prejuicios consolidados en el imaginario colectivo. Y a la vez, respecto al hijo, crecer intentándose asir a un grupo –aquí escueto y a la vez marginado- y desprendiéndose de su familia por el camino.

··········No es que pueda decir nada malo de la peli. Esas dos mujeres son empáticas, la historia razonable, hay algún momento divertido. Pero, no sé, quizás me parece demasiado suavita, un poco previsible (los que ayudan, el profe, el expendedor de comida rápida, tienen que ser respectivamente judío y homosexual). En todo caso, digna de verse.

··········Aunque una peli así no lo puede detallar, es interesante ver cómo se ha construido –artificial e interesadamente- la asociación en el imaginario colectivo de los yanquis (y de los europeos, claro, ser colonia cultural es lo que tiene), de la condición de árabe (confusamente mezclada con la de musulmán) y la de peligro. Y, sin embargo, quienes insuflan esas percepciones, consiguen inhibir la explicación que sería más obvia, incluso para un nacionalista estadounidense militante: “se están vengando”. Así que la chavalería en el instituto al que va Fadi sigue creyendo que sus hermanos mayores, en Irak, han ido a hacer un favor y hay que ver que desagradecidos que son estos oscuros.

El odio que estremece

Miércoles, 27 Ene 10 por PFO

··········En mi esfuerzo por ver de vez en cuando pelis de las que no sepa casi nada, doy con esto, a donde llego por proyectarse en el cercano Pequeño Cine Estudio, y por una escasa sinopsis en la prensa que me recuerda la desasosegante novela “Diario de la guerra del cerdo” de Bioy Casares. Es inevitable que algunos de estos viajes sin alforjas te den un mal viaje.

··········Imaginad una peli del principio de la movida madrileña (pero más “Folle… folle… fólleme Tim!” que “Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón”), hecha por chicos de instituto con su cámara de super-8 y muchas ganas de reír. Ahora reimaginad eso, hecho un tercio de siglo después y por gente más cerca de los sesenta que de los veinte años. Lo que podría tener de experimental, divertido, rompedor, queda en tontería de maneras ya muy vistas, a la que yo no logro verle gracia en ningún momento y que no creo que aporte nada en ningún sentido. Así que me quedo pensando si al menos ellos se han divertido; supongo que sí, aunque me los imagino mirando y dándose codazos: “ahora salgo yo, ahora salgo yo”.

··········De hecho, hay tres o cuatro ocasiones en que la peli se convierte en algo parecido a un video clip en torno a alguna canción cutre de algún amiguete. Cutre también el clip, y así no desentona nada con la peli. Nada está bien: el sonido directo es pésimo, la cámara (sobre todo al principio) está en manos de alguien a quien acaban de enseñarle los botones que tiene y quiere probarlos todos, la historia es fragmentaria e incapaz de asirse al argumento principal (algo así como que el odio se extiende a la manera de –y por las vías de- la condición vampírica, y va ocupando toda la ciudad), los actores no intentan serlo, etc.

··········Todo eso despierta un poco de ternura cuando es cosa de novatos que le echan imaginación, ganas, humor, sátira o ideas frescas sobre la manera de contar o la relación con el espectador. Esto, ya digo, es un juguete particular para consumo –supongo- de los provectos que aparecen, sin ningún interés.

··········Como siempre hay que poner algo bueno, digamos dos cosas: un vago erotismo (que sólo alcanzará a quienes tengan ciertos fetiches, vamos, puede, tampoco podría asegurarlo) y, sobre todo, me ha parecido que en los títulos de crédito no he visto subvención por parte de ninguna entidad pública.

La herencia Valdemar

Miércoles, 27 Ene 10 por PFO

··········La cosa empieza con unos títulos de crédito algo imaginativos, con la representación visual de los diversos oficios cinematográficos. Y acaba tan mal, como que finaliza con un trailer ¿de secuelas?, ¿de serie televisiva posterior?, como intentando hacer ver que las lagunas del guión no son tales, sino que continuará. Lo que hay entre una cosa y otra, pasa a estar enseguida más cerca del mal final que del simpático principio.

··········Uno intenta ponerse en buena disposición, entregándose a un género y sin pretender más que entretenerse, pero en seguida se descubre que no hay un guión completo, sino una especie de definición de personajes (como los de Risueño, Jaenada, Poncela…) que se quedan en el aire a la espera de ser usados vaya usted a saber cuándo. Mientras tanto, en este largo, lo que se nos cuenta a lo largo de casi todo el metraje es una historia en algún momento indefinido del siglo XIX. Y esta historia es francamente mala.

··········Es curioso lo que se puede gastar en dirección artística, mobiliario, ropajes, …, y sin embargo carecer de todo cuidado en hacer creíble algo que se sitúa en un punto de la historia. Tonterías sobre el procedimiento judicial, sufragistas, abogados, etc.; recuerda a esas series televisivas o de dibujos animados que se dedican a trasponer sin ninguna adecuación un archirepetido argumento de hoy en día al espacio, el siglo equis, al mundo animal. No importaría demasiado en una peli de terror, pero es que lo que justifica elementos esenciales de la trama se antoja incomprensible: una pareja dieciochesca, anda desconsolada porque es pobre y no puede tener un hijo para sí –adoptado, porque, maravillas de la ciencia y de la planificación familiar en la España de la siglo XIX, a la mujer no le conviene quedarse embarazada-, pero tiene y mantiene un castillo, con servicio y empleados, donde rigen ¡un orfanato! ¿Estoy ya completamente obtuso o es algo incomprensible? Por no hablar de que los tiernos huerfanitos son entregados a sus adoptantes (se entiende que compradores, puesto que es un negocio) de madrugada, en un apeadero de tren, ¡y sirviendo un chocolate español en bonita vajilla!

··········En fin, con tanto desprecio al sentido común, resulta difícil centrarse un poco en los sustos y los miedos. Pero aún esto tampoco está bien que digamos: por una parte –aunque reconozcamos que poco- se usa la pista sonora para meter algún ruido o aullido en momentos injustificados y de manera que sólo lo oigamos los que estamos en la sala y no los personajes (o sea, esto es una peli de miedo, así que tiene que haber ese tipo de sonidos). Por otra, el monstruito en sí, aunque a mí me parece bien hecho y me gustan sus transformaciones gaseosas, no se puede decir que sea nada original (salvo, quizás, la ascensión desde los infiernos por las cañerías). Y encima, cómo no, alguien colecciona insectos repugnantes o se los come (aunque no tenga ninguna relación con la historia). Y esos secundarios maliciosos y algunas sombras de nuestra infértil parejita tras las ventanas, cuando se supone que el mal subsistente es el monstruito que subió de las alcantarillas. Un despropósito tras otro.

··········Ya, para no ponerme pesado, no digo nada de eso de meter un actor extranjero (¿habrá capital italiano o será un tipo que atraiga ya público de por sí?) y no doblarle, que parece el tipo ese que hacía de Alatriste, musitando para su coleto, a ver si así pasaba por hispanohablante. Vaya, al final lo he dicho.

··········Y encima, siendo su última película, al pobre Paul Naschy, genial malvado, le toca hacer de bueno, soltando jaculatorias contra el Maligno. Ya es mala suerte (o buena, según; si hay juicio final, igual es indulgencia plenaria).

Das weisse Band – Eine deutsche Kindergeschichte / La cinta blanca

Martes, 19 Ene 10 por PFO

··········Muchas veces al escribir aquí soy deliberadamente oscuro, para no estropear sorpresas del argumento, así que a veces hablo de “la chica más baja”, o “el suceso de la escalera”. Pero en una peli como ésta, sería imposible decir nada comprensible en ese plan. Así que, si no te gusta ir al cine sabiendo cosas que van a pasar en la peli, no leas esto. Antes.

··········Si uno hubiera mirado la peli desde el punto de vista de una cadena de sucesos más o menos criminales y, con los datos que va recibiendo de las imágenes y de la narración –muchos años después- de uno de los vecinos de ese pueblo, hubiera intentado descubrir al asesino, habría fracasado plenamente. De hecho, hay algunos de esos sucesos que no tienen una explicación razonable con la solución que veo consolidada en los medios: los niños, los niños (“los niños en manada, ¡vaya hijos de puta!”, que cantaban los otros). Y prefiero a veces imaginar otras, como achacar al viudo granjero suicida tanto la paliza a Sigi como el incendio del granero, o interpretar la mano de Rudi sobre la muñeca del doctor como un intento de evitar más daños.

··········Pero en fin, que mi torpeza para eso de andar buscando en novelas o pelis si el asesino es el mayordomo o quién, me ha dejado más inerme frente a esta acumulación de sucesos, todos importantes aunque todos recurrentes en la vida rural. Su encadenamiento y su goteo sobre una realidad endurecida, solidificada en décadas y décadas, crea una percepción de crisis, de amago de desmoronamiento, de resbalón demasiado cerca de un precipicio.

··········Lo que me sorprende, bueno, no, más bien me fastidia, es la unánime lectura de la peli como lo que hubo en la infancia de quienes serían los nazis alemanes un cuarto de siglo después. Lo que me parece una perfecta tontería si se pretende establecer una relación causal. Por una parte, porque la misma rigidez educativa (cierto que más específicamente protestante, pero no sólo) la ha habido en muchos otros pueblos sin similares resultados; pienso por ejemplo en los daneses de “El festín de Babette” y hay que ver qué ejemplo de resistencia al nazismo dieron en ese país, o en que los calvinistas suizos son bastante más estrictos (vaya, tampoco podría afirmarlo) que los luteranos de la peli, y llevan años mostrando una razonable tolerancia (siempre que no haya minaretes que la tengan más grande que sus catedrales). Pero no es eso principalmente, sino la pretensión de explicar el nazismo en términos exclusiva o primordialmente psicológicos, o de caracteriología social de una nación (si tal cosa existe), ocultando la función de clase del nazismo, el fascismo, el nacionalcatolicismo, como instrumentos de clases medias –con el pleno apoyo de los poderosos- para frenar a los trabajadores y sus reivindicaciones y conquistas. Así que no me gusta nada esto de leer una historia de 1913 – 1914 y pretender que detectemos el huevo de la serpiente o la semilla del diablo en los rubios, limpios y educados muchachos y muchachas de un pueblo alemán. Lo que yo veo son relaciones de poder –en ese presente de 1913- que, como suele suceder, cuanto más rígidas más fácil es que provoquen ocasionales rupturas feroces, destructivas y poco prácticas para el rebelde.

··········Todo lo que queda dicho es lo de menos, ante una peli de una rara belleza. No sólo en lo estético, en los colores de ese blanco y negro, en las luces naturalistas que dejan los interiores a oscuras y queman los campos nevados y saturan las riberas de los ríos en verano. Sino también en la belleza del oficio bien hecho, aunque ese oficio sea el de narrador desasosegante, capaz de ir indisponiendo, tensando, asustando, con muy pocos elementos salpimentados sobre la carne de una historia como una colección de relatos de finales del siglo XIX. Ahorrándonos, sin embargo, la visión de la violencia… y haciéndonos más daño así.

··········Y en la cámara tan bien puesta (sin el agotador temblequeo habitual), tan narrativa e invisible, en espacios a menudo problemáticos. Y con unos actores perfectamente escondidos detrás de sus personajes (no todos, el médico me da un poco de risa, y la baronesa mira constantemente a ambos lados buscando la salida que le lleve al plató donde se rueda la peli para la que le habían llamado).

Hierro

Domingo, 17 Ene 10 por PFO

··········A veces, las películas que buscan un público aficionado al terror, o al miedo psicológico, caen en estar intentando asustar en todo momento, con la música, con puertas, movimientos rápidos y repentinos, etc. Eso, que resulta un tanto cargante, está a punto de pasar aquí, pero yo diría que, por el contrario, como siempre se controla, queda bien. Produce un desasosiego continuo, pero casi idiopático, y bien relacionado con algunos de los elementos básicos de los miedos: el agua como medio que nos resulta hostil a los primates, el concepto de lo turbio como lo que inhabilita o disminuye nuestra capacidad de ver el peligro, y el concepto de lo viejo, lo sucio, como un trasunto del abandono que, supongo, a nuestro cerebro reptiliano le lleva a desconfiar de donde quedan restos del entorno humano pero sin nuestra vitalidad. Y el sueño, como el territorio de la absoluta pérdida de control. Así que las aguas turbias del océano, las algas y partículas en suspensión, un camping o un cultivo de plátanos en plástico con protecciones rotas, desperdicios por el suelo, etc., crean y mantienen ese desasosiego continuo, reservando los sustos para los momentos de acción.

··········Esa forma de crear sensación, me hace la película entretenida. Hay elementos en los efectos especiales tan simples como filmar las olas al revés. Visualmente intranquiliza, y transmite de una manera así de simple la sensación de alteridad, de estar fuera de lugar conocido o protector.

··········Por lo demás, no creo que la peli tenga mucho más interés que eso (que no me parece poco en una película de género). Como tema, sí que hay algo que está bien en contar qué puede pasar por el cerebro de una mujer que ha perdido a su hijo en circunstancias que la culpabilizan (lo que no puedo decir aquí, claro). Pero hay elementos en el desarrollo de la trama, como la separación madre/hijo en el momento de tomar el ferry a la península, que carecen de toda verosimilitud. Y, en conjunto, la peli tiene abundantes tópicos (el hostelero, el hotel, la inopinada huida nocturna a través de un bosque con luna llena en lugar de seguir la carretera como habría hecho cualquiera, cosas así); es cierto que el concepto de género conlleva el de tópico, ¿no?, pero vamos, que se puede ser más imaginativo.

El cónsul de Sodoma

Sábado, 16 Ene 10 por PFO

··········Hay un par de cosas que me interesan en esta peli. En primer lugar, el retrato de esa gauche divine, con toda su ambigüedad. Por un lado, es cierto que su posición social les protegía de la verdadera represión (de hecho, incluso podía haber bares de homosexuales, o conocerse públicamente una militancia) que sí que machacaba a los trabajadores que se movían o reivindicaban. Pero por otro, también es cierto que pudieron inhibirse, que ellos no tenían nada material que ganar comprometiéndose y sí, mucho o poco, que perder. Aparte de eso, su reacción parece más provocada por la grisura del Régimen, por su pobreza intelectual, antes que por la violencia de su explotación y de la represión consiguiente. En realidad, lo que no puede negarse es que esa rebelión de los hijos de los jerarcas del Régimen tuvo su importancia, tanto en lo propagandístico como en la creación de cuadros y, a la larga, en luchas universitarias que sí se fueron endureciendo.

··········El otro tema es la relación con la prostitución. Bueno, en primer lugar, la peli elige contarnos que todas las relaciones homosexuales del protagonista están mediadas por el dinero, mientras que la heterosexual no, qué cosas, alguien con tanta lubricidad, ¿no ha tenido relaciones con hombres sin pagar? Lo curioso es que en cada relación pagada, el dinero es el medio con el que intenta comprarse cariño, más allá de sexo, pero a la vez el poeta puede usarlo para establecer la distancia cuando deja de sentir amor o cuando deja de poder creérselo con una persona concreta.

··········Es el tipo de película con la que no conecto. Tiene canciones bonitas (aunque no se deje oír Qualsevol nit pot surtir el Sol, que realmente nos daría un refrescante descanso), y los versos son los versos, y muchos de ellos funcionan. Prefiero esta opción, de que al menos sea una voz en off, y no hacer que vaya versificando por la calle, como el Quevedo de “Alatriste”, aunque haya escenas construidas sólo para que cuadre una estrofa (como el twist en catalán junto al mar).

··········Pero en conjunto… Ya tengo dicho aquí que como género la biopic no acaba de gustarme, porque lo que va sucediendo me va pareciendo forzado (hay que hacer ver que no se le admitió en el PSUC por marica, aunque para ello haya que trastocar una conversación que trata de otra cosa; hay que hacer citas pedantes, que deben ser detectadas por los interlocutores; hay que localizar temporalmente su descubrimiento del Kaposi, poniéndole ante una televisión con Felipe González firmando la adhesión a Europa, …). Aparte de eso, me parece torpe a ratos (confusa en la muerte de la novia, patética en ciertas escenas de sexo –que hacen pensar más en la defecación de alguien con almorranas que en deseo sexual en acción-). Me gusta el padre y cómo se cuenta la relación entre ellos. Y poco más.

Capitalism: A love story / Capitalismo: Una historia de amor

Domingo, 10 Ene 10 por PFO

··········Si bien es cierto que de Moore no hay que esperar una organizada película de tesis, un documental analítico y pedagógico, sino que, al estilo de la televisión, los temas que se van sucediendo intentan enganchar siempre por el humor o el sentimentalismo (a riesgo de perder la perspectiva), esta peli me parece de peor calidad que sus otras del mismo tipo.

··········Por una parte, hay un problema general respecto a qué es aquello de lo que se está hablando. Moore lo identifica con el capitalismo, pero realmente no se trata de una película anticapitalista (salvo que consideremos como tal las más tranquilitas de las socialdemocracias europeas), sino sobre unos cuantos temas concretos, que luego difícilmente va elevándose a una crítica general. Algunos tan específicos (el salario de un colectivo concreto, los pilotos aéreos, que desde esta España del SEPLA es improbable que despierte mucha solidaridad), que cuesta ubicarlos como ejemplarizantes de una crítica global.

··········Pero es que, además, otros temas están mal escogidos o mal contados. El primer caso es la historia de los seguros de vida dead peasant. No tengo ni idea de si existen fuera de los Estados Unidos, y es cierto que queda bastante raro que tu patrón apueste por tu muerte (y razonable que debieran estar tan prohibidos como asegurar contra incendios una casa ajena), pero, en sí, no es algo que deba afectar a la familia del muerto, salvo moralmente. A no ser que se quiera insinuar que las empresas tienen una responsabilidad criminal en la muerte de sus empleados asegurados, ¿a qué vienen esas escenas lacrimógenas con la familia de gente que ha muerto por enfermedades comunes?

··········Y mal contados me parecen los casos que se ponen de ejecuciones hipotecarias. No porque no sean graves, o porque no sea interesante ver cómo las vecindades que se apoyan se defienden mejor, sino porque no se relacionan bien con el por qué se llega a esos desahucios. Sucede además que aquí nos hemos visto seriamente perjudicados por las hipotecas subprime y se queda uno pensando, viéndoles a estos desahuciados, si no serán de esos ninjas que entraron al trapo de desatar su consumo con el falso respaldo de una vivienda; que no es que me parezcan ellos los culpables, pero sí usuarios de la estafa. Aparte de que allí una hipoteca sólo afecta al bien hipotecado. En mi país, no basta con perder ese bien, sino que la deuda es personal tuya.

··········Pues, dejando dicho todo eso, me sigue pareciendo muy interesante el cine de este hombre. Porque realmente habla de lo que no se habla (obviedades que sin embargo están muy bien ocultas en nuestros medios, como que en un servicio público entregado al capital, el objetivo es la maximización del beneficio, no del servicio), contrarresta la información que recibes de los medios (¿qué nos contaron los medios en España del primer “no” y el siguiente “sí” del Congreso al plan por el que el Estado regaló a la banca una milmillonada?), milita en la resistencia sin perderse en disquisiciones de quién resiste mejor, sino dejando claro que es la unidad en el combate lo que da posibilidades. Y, en fin, lo hace con sentido del humor y con una notable capacidad periodística para hacer las preguntas importantes (sea para obtener información real y comprensible, sea para poner en evidencia, sea para obtener el titular que moviliza).

··········Y lo más interesante, como en otras: el desvelamiento del verdadero funcionamiento de la democracia representativa, que en Estados Unidos tiene la ventaja de que, con su visión vital de que el enriquecimiento siempre es algo bueno, no disimulan nada, dejando ver los palos del sombrajo: el parlamento, el gobierno, son de tal o cual financiera.

A serious man / Un tipo serio

Domingo, 10 Ene 10 por PFO

··········Los Coen suelen hacer películas con altas dosis de violencia, con niveles notables de degradación moral, con personas bastante infelices… y con las que me suelo reír un montón. Y ahí seguimos.

··········Quizás esta peli no tenga el buen ritmo de las anteriores, quizás aquí se despieza solamente a un personaje, quizás todo resulta muy contenido, limitado. Pero no me parecen defectos, sino una decisión que se compadece muy bien con la historia a contar: la acumulación de sucesos, casi todos negativos en la vida de un tipo que probablemente ha vivido manteniéndose tras sólidos muros y queriendo mantener la vida externa sólo como un contexto que no molestara, que diera tranquilidad, orden, previsibilidad a su vida.

··········Para que en esta historia, en la que la cadena de sucesos va a ir dándole problemas a nuestro tipo, pudiera sentirse mejor por nosotros, se filma su vida con limpieza, una sobriedad estable, una gente de orden. Por ejemplo, la ciudad residencial (cómo llamar suburbio a eso) es tan… tópica, que parece construida con un juguete, o formar parte de la propia campaña publicitaria que se hiciera para venderla. Algo así como el entorno de Truman.

··········Ahora bien, es una película tan judía, que probablemente uno se esté perdiendo muchos referentes. No ya por el idioma, sino por la importancia de ciertas instituciones culturales, como el aprendizaje del hebreo, la consulta al rabino, los divorcios religiosos, el bar mitzvá, etc. Pero aunque mejoraría con esos conocimientos, la historia es completamente comprensible y el aturdimiento personal, las pulsiones básicas, son completamente vivibles por el espectador (la irrupción en tu parte del jardín, la visión del cuerpo prohibido, la dificultad de enfrentarse al baboso amante, la agresividad de los vendedores, el asco de las enfermedades ajenas, …).

··········Y me parece fieramente crítica con esa función de las religiones de dar instrumentos para gestionar la vida y los problemas cotidianos. El acudir a los rabinos a pedir consejo, y que éstos jueguen a intentar esconderse detrás de interpretaciones incomprensibles de las incomprensibles decisiones de Dios, deja claro lo lejos que están ya las religiones institucionalizadas de aquella primigenia consagración para el auxilio espiritual del más competente, en el conocimiento del ser humano, del grupo.

Número 9

Sábado, 9 Ene 10 por PFO

··········Una historia postapocalíptica de dibujos animados. Los sujetos, muñecos de trapo (sí, de esos que dan miedo por la noche) y máquinas, resultan simpáticos, expresivos y en alguna cosa, ingeniosos. El paisaje, vistoso (es curioso como los paisajes de la Gran Guerra han calado en el insconsciente colectivo). Y los objetos, su recuperación y reutilización, sugerente (qué quereis, uno es de las secuelas de “Mad Max”).

··········Pero, aunque –como es habitual- el producto es fácilmente engullible, en conjunto resulta bastante soso. El desarrollo de la acción y los diálogos son de los que hace ese famoso ordenador que hay en Hollywood (sí, ese, el de “saldré yo sólo, vosotros escondéos”, “¿estarás bien?”, “deja que se vaya” y etcétera). Quizás está un poco sobrepasado de combates respecto al resto de narración, aunque hay algún eficaz momento tiernito somewhere, over the rainbow…. Y la idea general, un tanto confusa pese a su simpleza: hombre bueno crea máquina, hombre malo la usa mal, máquinas contra hombres, así que … ¿hombre bueno crea nuevas máquinas-muñeco de trapo para que tengan su alma?, ¿en trozos?

··········Es curioso cómo funciona la asignación de estereotipos en el imaginario colectivo. Los protagonistas, muñecos de trapo, tienen como ojos mecanismos que emulan los diafragmas de las cámaras fotográficas. Queda bien, son expresivos, simpáticos. Un diafragma, pese a estar compuesto de láminas, al ir cerrando éstas lo que conforma es un círculo de menor diámetro. Pues bien, para catalogar, señalar al malo (al medio-malo, el malo de los buenos, un reyezuelo asustado), basta con hacer que las laminillas no se desplacen correctamente al unísono y ¿qué tenemos?: un tipo con los ojos achinados, es decir, alguien que no es un wasp, pese a que todos sean muñecos. Otra cosa curiosa en la misma línea, dentro de una perspectiva de género: hay una chica en el grupo, una luchadora heroína, que no cae locamente enamorada del prota ni nada así (en esto sí es original la peli). Pero he dicho chica, y son muñecos, sin genitales, ni mamas, ni formas triangulares inversas (de hecho, todos son de hombros estrechos y grandes caderas), … ¿entonces? Bueno, obviamente, quien pone la voz es mujer y no hombre, pero se cambia también la textura del trapo que conforma su cuerpo, que no es el basto de los varones (quedando el reyezuelo –indigno, supongo, de la condición de varón completo- con una textura intermedia, algo más cercana a la de la chica que a los chicos).

··········De Tim Burton, el nombre en los títulos de crédito.