Louis Lumière

Miércoles, 14 May 08 by PFO

··········Aunque por su aspecto podría ser de diez o quince años antes, es de Rohmer, de 1968. No es más que una conversación, filmada sin gracia, con Henri Langlois y Jean Renoir sobre el cine de Louis Lumière, ilustrada con secuencias de películas de éste. La copia que nos ponen termina abruptamente, así que ni idea de si más allá de los cincuenta minutos cambiaba.

··········Algunas de las cosas que dicen (sobre todo Renoir) me parecen interesantes, y algunas otras (sobre todo Langlois) son muy ‘francesas’, interpretaciones muy profundas y metafísicas de hechos cotidianos.

··········Ambos coinciden en que la visión meramente documental de Lumière transmite mucho más de lo que parece, que una toma cualquiera deja ver mucho sobre la época (últimos años del s.XIX en que se filmaron), sobre relaciones entre clases sociales, maneras de moverse, etc. Renoir insiste que la falta de libertad de Lumière (por la casi total escasez de medios técnicos) es lo que provoca una mirada más artística. Langlois le encuentra impresionista (a Lumière, no a Renoir, g g g).

Alone: Life wastes Andy Hardy

Miércoles, 14 May 08 by PFO

··········La verdad es que si un corto de quince minutos llega a hacerse largo, mal asunto.

··········Y el caso es que tiene gracia: Tomando escenas de una película de Mickey Rooney y usando mucho la moviola, se desconstruyen (valga el palabro), pequeñas porciones de algunas secuencias y a base de repeticiones y marchas atrás se trastoca por completo el sentido. Un cariñoso beso filial parece una relación amorosa, una canción en inglés parece una salmodia árabe, etc. Lo que pasa es que en cada una de estas ideas se usa un tiempo que a mí me parece excesivo.

··········La unidad mínima de sentido es un dato, algo mensurable. Si se viola ese límite hacia abajo (¿o hacia arriba, como en el “Shoah” de que habla Woody Allen en alguna peli?) el sentido se trastoca.

El baño del Papa

Miércoles, 14 May 08 by PFO

··········El Papa va a visitar una pobre aldea uruguaya (¿por qué?) y los habitantes se entrampan y hacen de todo para obtener dinero con que montar pequeños negocios (como un baño público) para atender a las masas que se esperan.

··········La historia está bien interpretada, la cámara es ágil (acabas con agujetas porque algunos viven del contrabando con Brasil mediante expediciones en bici de sesenta quilómetros), hay un par de momentos ingeniosos y lucidos en música y montaje. El ambiente y las personas me resultan veraces.

··········Hay una historia paralela, de crecimiento de una quinceañera que tiene claro que ha de huir de ese pueblo, pero que irá descubriendo la basura que es la profesión que le fascinaba (periodista de TV) y tendrá que valorar qué precio familiar se puede pagar para cumplir ese sueño.

··········Hay algo en la historia que no entiendo, y es un fastidio ya que tiene importancia en la trama, porque supone que el protagonista pierda de pronto el apoyo de su familia. Este hombre, que vive del contrabando para otros, hace unos cuantos viajes por cuenta de un mafiosillo policía local, sin que me quede claro por qué es más grave contratar con ese que con otros una actividad ilegal. El tipo es ciertamente despreciable, pero parece haber algo no contado en su historia con la familia.

Casual day

Lunes, 12 May 08 by PFO

··········La referencia obligada es “Smoking room”, porque desde entonces yo no he visto en castellano esa capacidad para reproducir los diálogos laborales. Aquí hay menos detalle de oficina y más de empresa, con diferentes tipos de trabajadores, más variado. En la inevitable comparación con esa, ésta no tiene la misma fuerza visual, la misma capacidad para reproducir con la cámara y la creación de espacios el ambiente opresivo de la oficina.

··········Pero sí tiene esa capacidad para los diálogos, para reproducir esas conversaciones con continuos fallos sintácticos, que transmiten más sentimientos –o la nada- que ideas. Creo que están bien escritos y bien dichos. Algunos de ellos, con la voluntaria capacidad de confundir, de decir sin haber dicho, de forzar a que sea el interlocutor el que diga, como los del personaje de Juan Diego.

··········Cuando en mi anterior trabajo se entró en ese mundo de la utilización masiva de tácticas psicológicas en la empresa, fue sobre todo por crear una conciencia colectiva, de organización, por adquirir habilidades para el trabajo en grupo, la dirección de equipos y el conocimiento de los procesos y a quiénes sirven realmente. En las grandes empresas se supone que se usa, como dicen en la peli, para olvidar el resto de los días, tan aburridos o tan estresantes. Por otra parte, no tengo duda de que tendrán medido hasta qué punto incrementa la productividad. Pero personalmente, me inclino cada vez más a pensar que la función principal es humillarte como trabajador. Hacerte ver que lo tuyo les pertenece; no sólo tu tiempo libre (sea el fin de semana, sean las horas que serían no laborables de los días laborables, y que has de pasar ahí, con ellos, haciendo ejercicios), sino también tu psicología, tus neuras, tus filias y fobias, tus problemas personales, tus manías. No dudo que si la máquina del poder necesita humillarte, es para arrancarte más productividad, pero ¿de verdad no disfrutan los directivos con estas cosas?

··········En fin, la peli. Creo que en algunos momentos roza el exceso y casi pierde verosimilitud. El personaje de Luis Tosar quizás es excesivo. Pero en conjunto me parece muy bien escrita, incluye bien algunas historias paralelas a la principal. La tensión de algunas escenas me parece bien filmada. El prólogo, un recurso inteligente para ubicar bien después a Ruy.

La antena

Lunes, 12 May 08 by PFO

··········Dos de las cosas que más me gustan en la oscuridad de la sala de un cine son que me sorprendan y que quien me cuenta sepa usar un lenguaje específico del cine. “La antena” tiene ambas cosas.

··········Se trata de un cuento de un tono casi infantil y de un contenido que, siendo más adulto, es un tanto simplón, apenas un trazo grueso sobre lo malos que son los medios y la importancia de la libertad real de información y de la de expresión. Esta simplificación de un tema tan rico es casi lo único que me desagrada de esta película, junto con algún elemento simbólico un tanto fuera de lugar (una esvástica en el campo de los malos que priorizan su riqueza sobre las libertades de todos –como si fuera algo específico del nazismo-; una estrella de David en uno de los elementos de lucha por la libertad –cuando no parece un pueblo que se haya caracterizado por la resistencia-).

··········Pero me gusta mucho el uso de, digamos, la memoria del cine. No es ya un homenaje a Melies o al expresionismo alemán, sino el uso consciente y explícito de esas artes, cuando ya no es una manera obligada de contar por el desarrollo de los medios, sino una elección: como quien para declararse a una chica hoy día elige la métrica del soneto y palabras que no se usan desde Garcilaso. El lenguaje utilizado es siempre parte de lo comunicado, y aquí ayuda mucho a poder contar un cuento de manera no pueril sin que uno se sienta incómodo ni infantilizado.

··········Además, aunque lo ignoro, casi seguro que hay que estar muy capacitado en conocimientos técnicos complejos para según que efectos, aunque parezcan antiguos.

··········Si uno no ofrece resistencia, es fácil quedar atrapado y, aún siendo consciente de que se anda cerca del borde del barranco de la cursilería, uno no llega a despeñarse.

··········El capital sólo puede funcionar eliminando la competencia y extendiéndose a todas las facetas de la vida. Mercantilización, mercantilización. La televisión, como el alimento han de llegar a todos y uniformarles, como “1984”. Me gusta pensar que el diablillo encerrado en su urnita de cristal es el propio mercado, y por eso no puede parar de brincar, y por eso no admite otra regla que él mismo.

Jan Palach / Ian Pallach

Domingo, 11 May 08 by PFO

··········En realidad, es apenas unos recortes filmados en el funeral por Palach (que se suicidó a lo bonzo en Praga tras la invasión por el Pacto de Varsovia en 1968), y en el minuto de silencio en la calle.

··········El único complemento es unas frases en francés de una muchacha entrevistada, que transmite bien el estado de ánimo confuso, de shock, en que debían encontrarse muchos checos en ese momento, avergonzados por la muerte del muchacho, considerándole a la vez loco y héroe, y sintiéndose en conjunto como unos cobardes por sobrevivirle.

··········Es muy efectivo desde el punto de vista sentimental, y da una buena visión global de calles, catedral, transportes públicos y muchas caras, alguna reaccionando conforme nota que se acerca la cámara, pero las más transidas de dolor.

Tlatelolco: Las claves de la masacre

Domingo, 11 May 08 by PFO

··········Tiene dos partes bastante diferentes, pero creo que se complementan bien. La primera se basa la recuperación de todo el material filmado disponible (en 2002) sobre la masacre de la Plaza de las Tres Culturas. Pero se hace un análisis casi forense de lo sucedido, desde dónde se pudo disparar, qué es ese humo que se ve en esa minúscula ventana en tal imagen, etc. Combina esa voluntad de conocer la verdad con una cierta claridad expositiva, apoyada en imágenes tridimensionales y de satélite que complementan las viejas filmaciones, casi todas fragmentarias y de mala calidad y conservación; así como en testimonios de personas que estuvieron ahí, más de vecinos asomados a las ventanas que de participantes.

··········La segunda parte da lo que se echa en falta en la primera, una narración del contexto político. Quizás no llega al detalle histórico que querría yo, centrado como está en identificar militares y políticos responsables, y dónde están ahora, pero en conjunto uno se hace una idea clara de lo sucedido. Quizás aquí hay menos de investigación y más de denuncia de parte.

··········Un documental sin mayor pretensión artística, pero que cumple con su función de mostrar e interpretar.

Lars and the real girl / Lars y una chica de verdad

Viernes, 9 May 08 by PFO

··········Hay veces que en las películas yanquis no sé si me están hablando en serio o no. Como esta está más bien escasa en malicia, humor y mala leche, supongo que hay que verla como un “canto a la ternura y a la bondad humana” o algo así.

··········Y e suna pena, porque el tema da juego: un neurótico sociófobo bastante extremo (el contacto físico le duele literalmente), presionado socialmente hasta el hartazgo por su condición de solitario, de desparejado, adquiere una muñeca (no exactamente hinchable, pero sí sexuada y de tamaño natural) para hacer de ella su novia. No tiene voluntad de reprochar a los demás sus presiones, sino que vive efectivamente en el delirio de que ella es un ser vivo.

··········Con esta historia, sin embargo, se hace un pastelito, en el que todo el mundo regala flores, hace encaje en las tardes invernales, se reúne en círculos parroquiales, participa activamente en la comunidad. Y todos asumen que, pobre chico, hay que apoyarle, entre sonrisas y cariños.

··········Del origen –familiar- de su estado mental, no nos cuentan nada sustantivo (y eso que la familia seguramente tendría su aquél). De usar el delirio del protagonista para hacer ver los pequeños delirios con que los demás tratamos con la realidad, apenas algún apunte. De la burla sobre la contradicción de usar la cosificación pornográfica (una hembra de látex, que permita no tener que tratar con ella como mujer) usada como terapia de adquisición de habilidades sociales, lo justo.

··········Y claro, final feliz. Eso sí, es visible, entra con comodidad.

Shalom pluga Aleph / Los diarios Alpha

Miércoles, 7 May 08 by PFO

··········Lo primero que se pregunta uno es cómo el ejército israelí permite que uno de sus soldados esté grabando acciones militares concretas. Es un recurso que últimamente se ha usado mucho en películas yanquis sobre la guerra en Irak, y me resulta algo difícil de creer. Si hasta a los periodistas los empotran en las unidades para controlar lo que graban, ¿cómo es que ningún sargento arranca la cámara del soldado o reservista con aficiones fílmicas?

··········El cámara es uno más de los soldados que descansan, cocinan, comen, duermen, entrenan, tirotean, asaltan casas, detienen, establecen controles de carreteras, destruyen, humillan. Él no se significa, parece perfectamente integrado con el resto.

··········Para ser una cámara manual y a menudo en condiciones de acción, me parece una imagen y un sonido muy claros, muy eficaces.

··········Creo que es muy interesante cómo se muestran dos cosas: enfundado en un uniforme, sometido a (y protegido por) una disciplina militar, uno llega a hacer cualquier cosa, actos bastante terribles, de una manera un tanto cómoda, sin grandes crisis personales. A la vez, los miembros de esta compañía Alpha, son reservistas que durante treinta años (¿?) pasan un mes anual en la milicia. Esto les da una distancia un tanto cínica respecto a la patria y, haciendo lo que se les ordena, no dejan de darse cuenta de que es una política sin futuro, de que no soluciona nada de su problema de inseguridad como israelíes. Bueno, o eso se decide mostrar, quizás se han filtrado las apariciones de miembros del pelotón con una postura más radical.

··········Este servicio militar continuo, que tan envidiable sería en una sociedad democrática, probablemente impida que esa mili en situación de ocupación y guerra se convierta en una etapa de barbaridades que se pueda luego guardar en una cámara estanca de la memoria: cada año se ha de volver a asustar mujeres, romper puertas, irrumpir en viviendas, destruir cosas, detener muchachos…

Shmona esrim v’shmona / Ocho veintiocho

Miércoles, 7 May 08 by PFO

··········De esas películas que me gustan sin acabar de ver bien por qué. Realmente, es un tanto localista (nada es localista si está bien explicado, claro), porque es difícil entender bien la historia de que uno deba desvincularse del kibbutz a una edad concreta si ya no vive en él, y sobre todo porque se habla de unos cambios radicales de los que nosotros sólo vemos que hay trabajadores hispanos, tailandeses y rusos contratados, sin que sepamos a qué se debe (¿abandonos masivos del kibbutz?, ¿incremento de la producción agraria?). Y hay un tanto de artificiosidad en mostrar una lejanía de la comunidad cuando parece estar esquivándose a propósito mostrar a las personas de su grupo de edad.

··········Pero sin embargo, me resulta muy agradable. La música, aunque algo repetida es bonita y apropiada. La cámara parece a menudo mirar donde no debe (como la persona que tiende a mirar al suelo antes que a los interlocutores) pero ve mucho. Hay un humor suave y continuo. Un montaje cuidado, que sigue al narrador (“de mi casa salen siete caminos…” o “mientras mis padres estaban en el comedor colectivo, yo jugaba delante, o detrás o a los lados…”). No ocultar algunas reacciones ante la cámara, dejando claro que él y ella están juntos en su vuelta al kibbutz. Los detalles, que son los que construyen la memoria. Las trampas de la relación de las cosas con la memoria (esta fue mi casa, aunque para fulanito es la casa de cuando se casó, para menganito es la que usó cuando..). No sé, mucha simpatía.

··········Y la autocrítica sobre cómo se construye el recuerdo (¿dormía el narrador de chaval en la casa de sus padres o en las casas comunales de los sucesivos niveles escolares?), y el relativo cinismo de envidiar al anciano judío centroeuropeo que perdiendo ya la memoria cercana sigue recordando las canciones infantiles e Ucrania o Polonia, cuando en realidad el narrador está haciendo un mediometraje con esos recuerdos de infancia.

Lucio

Miércoles, 7 May 08 by PFO

··········La vida exagerada de Lucio daría para un falso documental. Pero la realidad a veces contiene elementos que van mucho más allá.

··········Los directores nos contaban en el Documenta que han tenido que trabajar con poca documentación visual. Por ello, hay escenas reconstruidas, como la de la detención de Lucio en Le deux magots o los pasos de mugalari por Valcarlos. No obstante, esa escasez apenas se nota. La factura del documental es muy eficiente: se intercalan bien entrevistas, reconstrucciones, el propio Lucio sobre escenario en negro –tan ajeno a su ser-, las escenas actuales ocasionalmente. Si acaso, algunas repeticiones; pero a cambio, un buen envejecimiento de algunas secuencias, un buen material de animación para comentar las tramas económicas. Una gran claridad expositiva sin plegarse a una cronología estricta. Creo que no es sólo la potencia de la historia la que hace pasar tan buen rato, sino que hay oficio.

··········Pero es la historia de Lucio lo que realmente importa. Me parece un enlace curioso entre lo que fue el anarquismo combatiente de la guerra española (en una línea mucho más FAI que CNT, más vanguardia de pistolas que nudismo, esperanto y autogestión) y los movimientos actuales que los medios llaman antisistema pasando por la generación que provenía en cierta medida de mayo del 68 (la Rote Armee Fraktion y su versión japonesa, Action Directe, Brigate Rosse, los GARI, en cierto sentido Septiembre Negro …). Claro que su vida no se extiende tanto en el tiempo como para juntar 1937 con 2007, pero ahí está el Quico Sabaté y su influencia. Probablemente, lo que relaciona esos tres momentos de la resistencia frente al capital es la violencia decidida: en los treinta frente a un capitalismo muy violento, de pistoleros, palizas y golpes de Estado fascistas; en los setenta frente a la corrupción por el consumo de toda la sociedad; hoy día frente a la globalización de la mercantilización de toda la vida cotidiana. Aunque hoy –al menos por ahora- con algo más de inteligencia y más claridad de ideas sobre cómo usa el Estado la violencia contra él; aunque es tan fácil encontrar torpes los pasados años …

··········De Lucio no se ocultan demasiado las contradicciones, aunque tampoco los narradores se solazan en ellas (hay un total respeto por la persona y por su figura, pero no admiración que esconda nada). En todo momento, pero especialmente cuando se le cede a él la palabra hay como un fuerte déficit ideológico. No sé hasta qué punto es cierto; bajo su aspecto de cazurro paleto, Lucio bien podría ser un perfecto controlador de la información que emite, y si lo es, es un genio, porque su naturalidad es apabullante. Aún así, su simplicidad ideológica tiene esa belleza, esa estética de no saber quizás al dedillo hasta qué punto “los nuestros” son gente respetable, pero sí saber hasta qué punto “ellos” son la basura de la humanidad.

··········Pero, ¿basta la profunda y sustancial maldad del enemigo para que sea lícito hacer cualquier cosa? Lucio despierta la simpatía cuando falsifica toneladas de traveler’s checks de Citibank, pero es el mismo Lucio que anda moviendo armas y documentación para grupos que hemos dolorosamente aprendido hasta qué punto se alejan de la moral social y de los dereechos básicos. ¿Entonces?, ¿es lícito apreciar sin juzgar? Digamos que cada día se nos transmiten –y tragamos- glorificaciones y elaboraciones elogiosas de personas cuya catadura moral es muchísimo más baja que la de este albañil que cada día se levanta a hacer su trabajo, para dedicar luego su ocio a combatir al sistema.

Deserter / Desertor

Miércoles, 7 May 08 by PFO

··········Los documentales de reconstrucción, como docudramas, me suelen resultar desagradables. Aquí hay mucho de eso, un viaje con paradas, llamadas telefónicas desde una cabina (en la que sin embargo se oye la voz de la otra persona, …), etc. Mezclada con tanta autointerpetación, hay una escena, la primera conversación con la madre, a través del ordenador, una vez cruzada la frontera que tiene una verosimilitud heladora: el desertor se ha librado de las consecuencias penales, pero para su madre queda la condena a no verle, a no tenerle y la vergüenza ante sus vecinos (“diré que estás en Irak”).

··········El cortometraje se queda corto, aunque el viaje a Canadá de un desertor concreto se complementa bien con declaraciones de otros soldados y exsoldados que estuvieron en Irak (entre ellos, el hijo de Carlos Mejía Godoy). En conjunto resulta informativo aunque algo escaso.

··········De todas formas, antes de deshacerse en simpatía hacia estos desertores, creo que hay que tener en cuenta que, al contrario que cuando los jóvenes cruzaban a Canada huyendo del reclutamiento obligatorio para la guerra de Vietnam, ahora sumarse al ejército es una opción personal. No se me escapa que cuando uno es latino, negro o blanco pobre, alistarse es obtener la oportunidad de, por ejemplo, entrar en la universidad. Pero tampoco me creo que un joven yanqui no sepa a qué se dedica su ejército; Irak no es una excepción. Es el mismo ejército que ha machacado Afganistán, bombardeado (¡junto con el ejército de mi país!) Yugoslavia y reprimido salvajemente a cualquier Estado iberoamericano que no se plegara. No me creo mucho esa imagen de ireneicos jovencitos (el protagonista de este corto, además, no parece tener graves problemas económicos familiares) que se ven envueltos en la barbarie. Eso en Vietnam.

Barreiros: motor humano

Miércoles, 7 May 08 by PFO

··········Quizás porque el tema me parecía a priori interesante, me decepciona esta hagiografía sobre Eduardo Barreiros. Podría haber sido filmada en pleno franquismo sin especiales problemas con la censura (al menos desde que Suances dejara el INI).

··········Ya la elección de un muy enfático Sancho Gracia como narrador le da un tono poco profundo, como si fuera un capítulo de algún “vidas ejemplares para ilustración de adolescentes”.

··········El formato no me disgusta. Las imágenes que se conservan no son pocas, en algún momento se utilizan reconstrucciones pero sin demasiada interpretación, apenas como fondo, algún tema empresarial un tanto abstruso está bastante bien explicado (las cuestiones técnicas de los motores, peor) y las declaraciones a cámara están bien cortadas. De éstas, las de la mujer son también muy significativas respecto al tipo de película de que se trata: una anciana con sus visones, joyas y una permanente de asustar, hablando encantada de banalidades de Barreiros, incluso contando con orgullo cómo le arruinó la luna de miel por ganarse unos duros.

··········Para mí es una película tramposa por dos motivos: No se puede, salvo que pilles al espectador despistado, pretender seguir hablando maravillas de este capitán de empresa justo cuando se narra las erróneas decisiones tomadas en el proceso de fusión con la Chrysler.

··········Por otra parte, ¿cómo se puede hablar de una gran empresa del metal durante el franquismo y presentarla como una balsa de aceite, donde todos están orgullosos de formar parte de una gran familia y etcétera? No discuto, porque lo ignoro si realmente la Barreiros tenía una política de personal distinta que la Santana, la Pegaso o cualquier otra, pero vamos, que en unas décadas sin derecho a la huelga o a la sindicación los obreros estuvieran en palmitas, no me lo creo.

The Savages / La familia Savage

Lunes, 5 May 08 by PFO

··········Una mala traducción del título. Por una parte, es inevitable que se pierda el juego de palabras con un apellido que es también un adjetivo. Pero, ¿por qué “familia” si el problema principal es hasta qué punto lo son?

··········El deterioro mental de un anciano hace que sus dos hijos viajen cada uno desde su ciudad a donde él vive para ocuparse. Ahora bien, lo que tuvieron de familia parece ser sólo una colección de malos recuerdos sobre el maltrato que brindó el padre a sus hijos.

··········De la historia del hermano varón, me interesa cómo la falta de compromiso es catalogada por los demás como depresión. Sin embargo, parece tener mañas para sobrellevar su frustración. Su forma de asumir obligaciones familiares me parece más sincera, aunque sea –muy justificadamente- menos afectiva; hace con fastidio lo que cree que hay que hacer, pero porque cree que –a ese nivel de implicación- es su obligación.

··········En contraste, la hermana. La escena final, corriendo junto al río Hudson, altera por completo la lectura que yo estaba haciendo de la película. A mí me parecía que la enfermedad del padre y los asuntos asociados (buscar una residencia, convivir con el deterioro cognitivo, tomar decisiones) estaban operando una transformación en ella, un detenerse y mirar su vida y cambiar algunas cosas. La última conversación con su amante, sobre la perra de él, me parecía la culminación de un proceso de eliminación de la culpa. Luego llega la última escena y ya me deja confuso.

··········Aparte de eso, me gusta la factura de la película, la diferencia entre las ternuras impostadas y las sentidas, las notas de humor (esa visión musical de Sun City al principio), el frío de Buffalo.

··········Parafraseando otra peli: “An insuitable film for my sisters”.

Un poco de chocolate

Jueves, 1 May 08 by PFO

··········Una historia tiernita y fácil, sin mayores profundidades que un par de tópicos (que es bueno que las parejas de hablen, que hay que asumir el deterioro y la muerte). Lo que pudiera tener interés, las historias familiares de Marcos y Roma , los jóvenes, no se cuenta. Todo lo que pueda tener algo de filo, o molestar, se omite. Incluso en la vida del único personaje que se trabaja un poco, el de Héctor Alterio.

··········Lo que queda es un relato amable y bienintencionado, que tampoco despierta muchas emociones, porque es contado sin énfasis. Mi estimada Bárbara Goenaga se mueve a saltitos por la calle, como si tuviera trece años, con ojos de cordero degollado.

··········Está bien la luz del Cantábrico cuando hace sol, la pintura de la casa. Y un atril para escribir en la bañera que le gustaría a mis hermanas. Poco más.