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··········Nada especialmente novedoso como cine de terror. Tiene más vocación un tanto etnográfica sobre los puritanos en el poblamiento de la costa este de Estados Unidos, y en los procesos de brujería, de los que se han obtenido diálogos. Sin embargo, sobre todo al principio, se recurre a algunas ayudas del cine de género, de las más cutres, como unos golpes de sonido tendentes al ruido y con barullo de voces inteligibles, para marcaernos en las primeras escenas que el mal está en el bosque.

··········Aunque moderadamente entretenida, las idas y venidas de cada uno de los miembros de la familia (y animales anejos) entre el bien y el mal, puede resultar un tanto desarticulada y desorganiza los clímax.

··········Lo que a mí me resulta más interesante son un par de temas, en la raíz de las religiones cristanas (quizás mucho más entonces que ahora): el primero es el concepto del pecado orginal, del hombre como nido del mal en sí mismo, y las dificultades para transmitir eso a los niños de una forma coherente, que no psicotice, con una bella escena en que un chaval intenta obtener de su padre la respuesta a por qué su hermano bebé ha ido al infierno al no estar bautizado (y las derivadas de que esa culpa debe estaren otros, si el bebé es incapaz de pecar).

··········La otra, menos explícita verbalmente (pero con escenas potentes, como una en que un chico en el borde de la pubertad tiene prácticamente un orgasmo no se sabe si rezando a Dios o al Diablo, o la manera de pervertir mediante el sexo), es la contaminación de la sexualidad negada por el concepto del amor con seres inmateriales.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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