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··········Como verdaderos mustangos, caballos cimarrones, las cinco hermanas de esta historia funcionan en manada. Viven, se divierten, pelan, resisten, en grupo. Por ello, cuando los representantes del poder institucional de las reglas sociales inicien su tarea de refreno y domesticación, enseguida darán con la fórmula: disgregarlas.

··········Una historia que no abusa del sentimentalismo y que, por más que la tensión y los problemas crezcan, intenta siempre aferrarse al realismo. Los personajes no están entregados a una única pasión o razón, y eso hace que a veces la historia parezca tener altibajos, que creo que responden bien a la voluntad de mostrar más vida cotidiana que los sucesos ordenados de un drama.

··········La cámara sigue muy bien la vitalidad de estas cinco mujeres, que prácticamente nunca están quietas y que, unas u otras están casi siempre en pantalla. Una energía desigualmente repartida, pero que en la protagonista, la más joven, es imparable.

··········Me parece interesante cómo el sistema de represión de las chicas por ser chicas, se muestra como una cebolla en que la capa más cercanas a ellas, la abuela, parece dura con ellas hasta que aparece la capa siguiente, el tío, y entonces la abuela es protección. Y luego la siguiente capa, de vecinos. Y luego la intangible, de la tradición. Cada uno toma sus decisiónes represoras, pero todos se sienten presionados por la siguiente.

··········También creo bien descritas algunas de las tácticas de resistencia o liberación: convertir la prisión en fortaleza (“Nuestra prisión es un reino”), buscar caminos paralelos a la sexualidad, el aprendizaje de habilidades reservadas al varón o a los adultos, o la autolisis. Y mientras se puede, defender la alegría. Y, siempre siempre, los maestros de escuela.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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