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··········Es extraño que una película del eficaz Hollywood, cuando ha de narrar un tema que sucede en un ámbito con su propio idiolecto, como en este caso, la redacción de un gran periódico en papel, no se preocupe de aclarar las cuestiones técncias que aparecen. Aquí se dicen cosas como “publícalo por delate del salto”, o “hacemos una reserva de tema y vigilamos al Herald”, que no creo que nadie que no sea del medio pueda entender. No hay líneas de diálogo para aclarara esas cosas y, por otra parte, es una peli de muchos diálogos (bueno, prácticamente todo lo es), a mucha velocidad y plagada de nombres propios.

··········Salvo eso, la peli funciona. Mantiene la tensión, no tiene tiempos muertos, avanza; uno se hace una idea del problema general y de los obstáculos concretos. Curiosamente, para ser el tema que es, no tiene mucho dramatismo; incluso las presiones, la omertá, el juego de poderes, se desarrolla en bares y casas elegantes, en campos de golf. Los intentos de poner un poco de dramatismo en la vida y sentimientos de los protagonistas son un tanto desangelados.

··········Me gusta que la historia matice las diferencias entre buenos y malos, desvele los intereses personales incluso en algunos de sus hérores. Y, claro, me da envidia una prensa (en esta historia ya en el principio de lo que después sería la agonía de la prensa en papel de calidad) que conserva esa prevención frente al poder, que sabe que no puede ser neutral, sino que sólo tiene una función social si es un verdadero contrapoder.

··········Sólo una prensa así de libre, y una judicatura libre y no influuenciadas una y otra por su origen ideológico, puede obtener que se supere larareza de que un colectivo, en atención a unos supuestos objetivos espirituales, conserve una especie de prerrogativa para juzgar en su interior los delitos penales de sus miembros.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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