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··········No acabo de entrar yo en esta película. Basada en dos personajes, no me resultan fáciles de creer. Una dama intensa, sufridora hasta el agotamiento, incluso en los momentos de felicidad, algo así como un dolor de pies continuo. Y una muchacha presentada como de una timidez casi incapacitante, con una cara de asombro perpetuo ante la vida y que luego hay que creérsela transformada demasiado profundamente y demasiado deprisa tras un par de días. Me hacía pensar, por ejemplo, en la Shirley MacLaine de “El apartamento”, donde el personaje va cambiando en nosotros pero sin chirridos, porque desde el principio ha sido alguien más completo.

··········La primera parte dura lo bastante como para que los personajes se me hayan quedado ya en sendos espereotipos. Cuando se realice la voluntad liberadora, se llegue al sexo y, sobre todo, al viaje en común, no me encuentro con golpes de libertad (a lo “Thelma y Louise”) que me permitan creerme los cambios; bueno, quizás sí uno, la ruptura con el casi novio.

··········Tiene interés, claro, lo que se refiere al derecho de familia, como instrumento de sujeción de la mujer, bajo el engaño de la defensa de los menores. Me parece biene xplicado cómo en las clases altas sólo cambia el precio de los abogados y la elegancia en las palabras con las que se presiona.

··········Es también una de esas pelis que ha gastado tanto en ambientación que a veces hay tomas y giros que parecen no tener otro motivo que mostrarle al productor que lo gastado está ahí. ¡Esa cámara elevándose en una calle luviosa para que veamos hasta cuantos metros de fondo han pagado de decorado, con sus autos, sus tiendas, sus vestidos y complementos!

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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