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··········En estos tiempos en que tanto autor cinematográfico alardea extrañamente de finales abiertos, de no cerrar las historias, de no redondearlas, me encuentro con esta peli en que, en 1965, Aranda y Gubern, tras cerrar la peli con un final muy significativo, nos meten un inserto en que otro de los personajes nos hace ver que la peli ha tenido un narrador, que no ha sido ella, y que el final que nos acaba de contar no fue así.

··········Aunque tiene algunos brincos de montaje, algunos fallos de continuidad, algunas escenas con una iluminación fuera del tono general, me quedo asombrado de que en 1965 (Barcelona, claro, no Madrid) se hiciera un cine tan comparable al italiano; no exactamente neorrealista, pero casi.

··········Una historia cotidiana, sin grandes sucesos ni dramas, más allá de un enamoramiento bastante morigerado y funcional. Pero muy interesante como peli de clase, sobre las diferencias de los mundos de trabajadores y propietarios incluso cuando no se trata de una fábrica y comparten el mismo despacho, y hay un ascenso meritocrático. La captación por los jóvenes señoritos de alguien de rango más bajo, no exactamente como bufón, pero sí como agradecimiento por ciertas prestaciones laborales… siempre que sepa quedarse en su sitio. Una adopción que incluye algo de burla, incluso si no es premeditada; quizás por eso me gusta que en la reacción –pese a estar atravesada por el alcohol- lo que haya esencialmente sea burla,. Incluso si los despreciados carecen de toda vis cómica.

··········Si toda la peli es interesante en ese sentido de análisis de clase social, el trato entre las mujeres es aún más clarificador: la acusación prácticamente de prostitución de una a otra, cuando están haciendo lo mismo –incluso con el mismo varón- pero desde posiciones sociales diferentes.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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