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··········El bastante repetido trailer de la peli me hacía pensar en algo demasiado ñoño, un pastelito, pero las opiniones de algunas personas y otras películas de Kawase (comentadas aquí,12 ) me trajeron a la sala con ganas.

··········Pero le encuentro cierta endeblez argumental o, visto de otra manera, la elegancia –pero la simplicidad- de un haiku. Para unas conclusiones un tanto buenistas y genéricas (estamos en el mundo para admirarlo, todos nos necesitamos unos a otros), se construyen unas relaciones y unos personajes un tanto traídos por los pelos. Que el cocinero le recuerde a la anciana un hijo (al que no vio jamás) y que haya que ayudarle porque tiene los ojos tristes… O que en la historia de la anciana haya una tremenda carga de discriminación, pero que acabó hace veinte años, aparte de un matrimonio feliz, una amiga íntima, un trabajo desarrollado con placer, atenciones sociales…

··········En fin, una sensación de que todo está deslavazadamente armado. Para explicar la discriminación, otro ejemplo, hay que meter una escena con la tercera protagonista (cuyo conflicto con su madre tampoco da para mucho) consultando en una biblioteca para ilustrarnos a nosotros, con otro personaje sin más función que esa. No acabo de entender, y menos aún de explicar, por qué me quedo con esa sensación de trama traída por los pelos, pero así es.

··········Pero en fin, frente a eso, el funcionamiento de cómo se construye una relación amistosa cuando una de las partes lo quiere con suficiente interés. Y la elegancia en el trato. Y una forma de mostrar cosas bellas que, en general, no es nada elaborada ni preciosista. Nada de efectos de luz para reforzar la floración de los cerezos; por el contrario, la naturaleza en medio de la ciudad, de paredes feas, de cableados, de trenes suburbanos y semáforos, como un regalo o un reposo.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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