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··········No llego a conectar demasiado con esta peli (y no oculto que, por lo que dije de la anterior “Acné” comentada aquí, y porque no deja de ser una rareza, esto me fastidia). No empatizo con el personaje ni con el no-actor que lo representa, pero tampoco me despierta odio o algún sentimiento. Y no me interesa demasiado el tema de la apostasía católica.

··········Cierto que podría hacerse alguna lectura más seria: el deseo de apostatar del personaje es también un deseo de desligarse del pasado, que incluía más cosas, pero que estaba sostenido por la doctrina católica. Pero eso tampoco acabo de verlo, entiendo el cansancio en la relación con la familia, pero no me parece que quiera realmente romper con su condición de abusador de compañero, ni menos aún con sus juegos primeros con su prima (que es quien se desliga de él y no al contrario).

··········Sí me gustan las formas. Hay una cuidada dirección artística y el humor de la peli (que no es nada como para reírse, pero sí muy continuo) tiene a veces buenos golpes de cámara: ¡esas monjitas subiendo parejas la escalera seguidas de los dos niños –el adulto y el muchacho de las cosquillas– subiéndolas a saltos disparejos!, o el uso circular del claustro como mundo cerrado que aprisiona.

··········Sobre la apostasía, el obispo menciona algo que a mí me recuerda los motivos por los que creo que no hay que apostatar: como representación ritual del acto de apostatar, el apóstata debía salir de la iglesia-edificio andando de espaldas, sin dejar de mirar el altar: esto es, para abandonar esta institución has de someterte a los rituales de ésta incluso si, obviamente, para ti no tienen sentido. Viene a ser lo que hace el apóstata: considerar que tiene uno que someterse a una autoridad eclesiástica para que certifique… que uno no cree en esa autoridad eclesiástica. La otra manera de verlo: que dejen a la fuerza de contarme entre sus filas me parece una ingenuidad: ¿cuánta gente no católica se tomaría el trabajo de hacer los trámites?, y, sobre todo, decir que no quiero que me cuenten entre los suyos en tanto que bautizado es de nuevo dar por bueno que ellos sean quienes deciden cuál es la base de afiliados y su validez. No; sencillamente, si quieren ser una sociedad numerable, que crren una base, la den de alta en los registros públicos y se numeren (ya ya de paso se financien); mientras que no lo hagan, no son numerables.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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