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··········Donde yo creía ver una referencia al hilo de Ariadna, el simpático traductor del Tío Gúgel dice: “a la ruta de navegación”, siendo probablemente el paso intermedio el concepto web de navegación en miga de pan. En todo caso, algo bastante más poético que el muy descriptivo puesto en español.

··········Le debo a Guédiguian (y a Ascaride y a Darroussin), algunas de las mejores películas de clase que yo he visto: un poco menos de emotividad que Ken Loach, un poco más de naturalidad y, sobre todo un pensar y expresar dudas y convicciones sobre problemas sociales que de verdad nos afectan en nuestra vida laboral. Ésta, sin embargo, es una peli completamente distinta, una especie de entretenimiento amable.

··········Y, sin embargo, subsisten conceptos como la relación con el trabajo, el sistema de la solidaridad, la necesidad de dar un salto lateral para ver las cosas desde fuera, el defender la alegría como una trinchera. Y el desdoro de que se dé por buena –o salvable- la habitual razón (“la quiero tanto”) para que un tipo abofetee a su novia.

··········Todo tiene un delicioso tono mediterráneo (Marsella, como es costumbre), con paredes encaladas, ropa azul cielo, salmonetes. Citas al cine italiano, no sólo “La dolce vita”, sino que esas masas de gente subiendo la predregosa cuesta hacia el ágora, con sus foulards franceses, a mí me recuerda (mis cortocircuitos) al “Edipo Re” de PP Pasolini. Todo este ambiente se estropea un poco con el número de cabaret: qué pinta –estéticamente- Bertolt Brecht en este contexto. A cambio, una magnífica secuencia inicial de blancos y maquetas de arquitectura, donde sólo quien cocina para los demás es capaz de llenar de color.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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