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··········Una historia teatral, de una larga noche de conversaciones en una azotea de La Habana, que funciona bien, con actores competentes, y con cortes temporales bien integrados, que le quitan cualquier pesadez a la trama.

··········No me acaba de gustar que el suceso que explicó el viaje, que el miedo, tenga como causa una cuestión un tanto menor, indefinida, que no parece llegar ni a la categoría de acoso policial; en comparación, por ejemplo, con el proceso concreto por graves delitos económicos en el que puede caer otro personaje.

··········Me parece que la historia trasciende a la de Cuba en al menos un par de cosas. La racionalidad de un cierto cinismo en el “creer”, para proteger, porque pese a todo se ve bien que es aún peor el cinismo exterior, el de no creer sino en el propio beneficio.

··········El otro es el concepto de “amistad a lo largo” (que decía el poeta JGdeB). Si él lo veía más positivamente (“Llegaban las noches. Al amor de ellas / nosotros encendíamos palabras, / las palabras que luego abandonamos / para subir a más / empezamos a ser los compañeros / que se conocen / por encima de la voz o de la seña.”), estos cubanos en la azotea me hacen pensar en que su relación ya no es con los seres que fueron. Todos son seres diferentes a quienes fueron, pero la relación fluye porque realmente no necesitamos tanta realidad: lo que ha quedado es un entramado de formas de tratarse, de calificarse. De hecho, la trama, en fin, viene a romper este esquema y cada quién tendra que reaprender a los otros; pero nadie duda de que la amistad se mantendrá, porque en realidad cada uno se está relacionando con su propio pasado, de quien tiene un construido recuerdo feliz.

··········Enlaces a en imdb y en fa.

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