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··········La idea me parece muy buena. Se diría que en materia de cine de terror todos los miedos deberían haber sido ya tratados frecuentemente, pero esta variedad de la paranoia, muy depurada, muy –digamos, ¡este no desvelar demasiado…!- deambulante, física, me resulta original. Lo es no sólo en su planteamiento, sino también en la forma en que te llega en problema y la forma en que se va. El no molestarse en dar una explicación global refuerza el carácter metafórico de la peli, que resulta claro y que en mi opinión llama a la obsesión antisexual de las religiones cristianas.

··········Pero luego el desarrollo es bastante chapucero, en lo que se refiere a la construcción argumental. Los personajes (aparte de separarse unos de otros cuando conviene para que pasen más miedo), se desplazan inopinadamente a lugares visualmente cinematográficos (los columpios de un alejado parque, el bosque, las orillas de un lago), pero absurdos para quien huye, que jamás querría acceder a lugares solitarios y poco iluminados. La explicación de las reglas de juego que se nos da, queda a manos de un tipo que, no siendo sino otro afectado, resulta ser un experto, sin que veamos cómo ha podido llegar a inducciones científicas partiendo de su caso. Las reglas del juego, en sí, tampoco son muy claras (el direccionamiento, la velocidad, los momentos en que sí y en que no); no me refiero a los porqués profundos, que ya dije que omitirlos me parece una opción interesante para hacer una peli simbólica, sino a las normas de la manera de actuar. El súmum de las tonterías es la escena de la batalla en la piscina: de nuevo se trata de llevar la trama a un lugar vistoso, pero nada se entiende de por qué allí, ni de la peculiar decisión sobre qué armas utilizar (¿acaso la muchacha es inmune a ellas?).

··········Esta colección de incoherencias me parece un error derivado de la intención de hacer una peli muy “de autor”, muy europea. No seguir necesariamente todas las reglas del género no es lo mismo que hacer una peli presuntamente de miedo saltándose todas. Unas formas peculiares sí que tiene, y me parecen elegantes. No hay personajes con texto de más de 25 años (lo que refuerza la visión sexual del problema: deseo, no amor), hay un esfuerzo (coches, atrezzo) en hacer una peli intemporal (aunque luego se ceda a la modernidad al mostrar la polvera-Dostoievski) y, sobre todo, hay una pátina mate, una tristeza continua, que tiene algo atractivo.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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