Etiquetas

,

Sección Made in Spain

··········Buscándole algo malo, da sensación de larga, sin serlo, pero ¿qué quitar? Probablemente esa sensación viene del capitulado y de que la peli continúe un buen rato después del suicidio de Heras.

··········Boyé, a quien tengo mucho respeto, dice algo muy grave: el sistema no va a admitir jamás que ha cometido un error, porque ello cuestiona el propio sistema. Es una visión desesperada, que no deja lugar a la justicia (o la aplaza hasta una improbable revolución); el sistema incluye sus contradicciones y éstas son explotables, hay -por ejemplo- quienes pierden protección (¿la tendrían hoy igual Clos y Hereu que hace diez años?). Tiene más sentido, aunque sea más emotivo lo que dice una de las exparejas de Patricia Heras: el sistema abandona a sus sicarios, los hijos del policía en coma crecerán y acabarán buscando la verdad.

··········De hecho, que el sistema falle tan estrepitosa (y frecuentemente) debe tener una relación causal directa con la impunidad. Cuando casos como el 4F, del que habla la película, han de esperar hasta un juicio ante tribunales de la Unión Europea, con magistrados menos presionables, el mensaje es claro, y es el mismo que dan los indultos del PPSOE a los torturadores: nada os va a suceder. Ya sé que en teoría es gente normal, pero probad a comparar lo que dicen los sindicatos de una Administración pública cuando la justicia pilla a un funcionario robando (garantías, y que pase lo que tenga que pasar) con lo que dicen los sindicatos policiales (es mentira, el vídeo está manipulado y, si es cierto, se lo merecían). La vileza no se disculpa por esto (quien tortura, tortura, igual que quien pone una bomba, la ha puesto, diga lo que diga cualesquiera patrias o religiones, son un tipo concreto de ser humano) pero es cierto que la garantía de impunidad provista por el sistema contribuye a explicar estas cosas.

··········El documental me parece muy correcto. El material de entrevistas a cámara es el principal, lo poco que hay de pruebas videográficas se integra y explica bien, tomas periodísticas de acciones callejeras, y el resto, tomas de relleno más generales, tienen un punto irónico e intencionado, no son mero adorno. Es un documental de parte (aunque alegue que los otros no quisieron participar), pero no es un panfleto. La emotividad es inevitable, pero no contamina la narración del montaje. Además, va más allá del caso en sí, y lo contextualiza con operaciones de gentrificación urbana (dinero, siempre el dinero) en lo político, con el racismo de base y con la estigmatización de lo diferente en lo cultural. Éste es el tipo de formato de documental del que deberían estar llenas las televisiones.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

Anuncios