Etiquetas

··········Una peli llena de elementos interesantes, que consigue gustarme mucho pese a que contiene algunos de los elementos más vulgares y aburridos del cine de adolescentes yanquis: algunos, pero no todos los diálogos, son de serie de televisión; algunos, pero no todos los actores son de los de mirada lateral antes de hablar, con la factura y maneras habituales; y el sentimentalismo dulzón.

··········Hay otra cosa que podría despertar mis manías, la abundancia de tópicos, pero que funciona aquí al contrario: todo viene a ser un continuo homenaje, no ya a películas, sino a temáticas clásicas. Es como decir: hagamos un bildungsroman, pero sin pretender cubrirla con otras cosas: a cara descubierta y llamando en la conciencia del espectador a todos los elementos que nos dé la gana y que recuerden a otras películas. Podrían ponerse muchos ejemplos pero, por decir algunos, hay tomas en el avance a través de la naturaleza que son de “Stand by me” (la peli), aparece la ineludible laguna en cantera o mina a la que tirarse desde bien alto. La misma existencia de esa selva thoreauana, al lado de las casas de donde los chicos están huidos, al borde de la carretera con sus gasolineras y fast foods es una misma simpática broma irónica sobre el género.

··········Pero, ¿para hacer una peli en un tono de guasa? No; humor hay todo el rato, pero es una peli con una fuerte vocación estética. Y en mi opinión, ambas cosas confeccionadas con inteligencia. Y con la misma desvergüenza de que hablaba antes: por ejemplo buena parte del humor se confía a la aparición de un tercer chaval, inefable, sorprendente, cuya relación con la argumentación verbal se rige por leyes ocultas y que, sin embargo, carece de una verdadera relación con la trama, provocando incluso alguna dificultad en la resolución final. Por cierto, si os cae bien el tipo, aguantad todos los títulos de crédito para un saludo final en castellano.

··········En lo que decía del interés estético, no me refería sólo a una fotografía vistosa o a ideas magníficas -de las que se te quedan en la cabeza- como el baile de percusión en la tubería, sino sobre todo a una muy buena manera de relacionar tomas y momentos que pudieran ser adornos, con la historia de crecimiento: el uso de los animales, por ejemplo, y de la explosión de vegetación, como las fuerzas inmensas… pero que un muchacho debe doblegar, o a las que debe aprender a acomodarse, para hacerse hombre. El ver lo que, estando al lado, no se veía. Y, una broma más, ¡a la virilización no por la pilosidad, sino por su control!

··········En la historia en sí tampoco hay grandes desarrollos. Si el personaje estrambótico está en esto fuera de trama, otro sólo sirve como ligero contrapunto al héroe y sus sentimientos importan bastante menos (aunque está muy bien usado para explicar esa suerte de spleen familiar que producen los padres -como ése con delantal de “Rebelde sin causa”- por vía de ¡la urticaria!). Y el héroe sí condensa lo habitual: el primer amor, la autoconfianza, la amistad frente a la pérdida de lo que se creía conquistado y la suavización, comprensión de sus causas y esfuerzo de control, de la decepción y rabia que producen los adultos.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

Anuncios