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··········Como no es el sentido común el que rige mi vida, me voy a ver (en este instante gramsciano de mi país en que se ha ido el Borbón grande y aún no es rey el siguiente, y algunos estamos por hacer parir el monstruo… republicano) una peli histórica sobre Amadeo de Saboya, un tipo al que hicieron rey de España un poco de rebote, tirando de un parentesco lejano, suceso que acabó en República. Bueno, peli histórica, eso creía yo (y me parece que quienes tercian la sala). En realidad no es eso.

··········Como tampoco tengo veinte años, ya tampoco me hace feliz cualquier tipo de ruptura. Ésta me parece sobre todo ombliguista. Pero, aviso, bien puede ser mi reacción a sentirme burlado, lo que no me habría sucedido de haberme informado antes sobre la peli. Pero, ¿habría podido verla de otra manera, como a un juguete libre, rompedor, divertido?

··········Puede, pero la verdad es que creo que no. Si bien ya no le habría dado importancia a los anacronismos, las pérdidas de continuidad, la pobreza de medios, la antinaturalidad de conversaciones y personajes, etc.; habría necesitado de algo a que agarrarme. En una peli así sólo se me ocurren tres posibilidades: humor (y aquí, salvo algún momento musical, todo se cuenta tan tan seriamente), surrealismo (y aquí lo único onírico son los sueños, y cuando lo surreal está en el sueño, no hay surrealismo que valga) o belleza visual (y, vaya, es cierto que se hacen bodegones filmados –literalmente-, pero se contraponen con aburridas imágenes, muchas más, filmadas en un museo romántico, y con focos cenitales; pero salvemos, sí, alguna cosa, como la navaja crucifijo o la sala con la matanza colgada o un castillo de Bari y su mármol rojo, pero vamos, eso no lo aporta la peli).

··········¿Qué queda? No sabría decirlo. No funcionando ninguna de esas tres anclas, me parece pedante (¡esas lecturas!), molesta en su discontinuidad (y esos diálogos en que nadie responde a nadie), no muy bien filmada en lo que tiene de porno (aunque acabará saliendo en los buscadores por aquello de pene erecto en cine comercial, o paja melonar), con un pésimo doblaje (no he podido elegir en mi ciudad la versión original, donde al aprecer cada quién habla en su idioma). En fin, que no, pero que quizás en otro contexto. Ahora, pretender que aquí hay crítica o análisis político, amosnomejodas.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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