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··········He aquí una peli con la intensidad pasada de vueltas. Durante un buen rato los colores están aplanados (lo que resulta útil para narrar tedio y rutina, pero densifica mucho la peli); la música igual, con grandes bloques de música muy tensa (no fea); el sonido lo mismo (con una ciudad que respira exactamente igual que en “Blade runner” y en el mismo tipo de tomas). Pero sobre todo los actores.

··········Estos se mueven, sobre todo en el caso del protagonista, aquejado además de escoliosis y tortícolis, con las maneras de quien quiere transmitir un estado de ansiedad somática perpetua. En el avance de la historia, cuando uno esperaría (por el argumento) curiosidad, sorpresa, interés, sólo encuentra pre-histeria, nervios, balbuceos continuos, sudores… Todo lleva a decirte a cada minuto: atento, chaval, que ésta es una peli metafísica. Y en realidad no me parece que lo sea. Por una parte, no me parece que se centre en la cuestión de la identidad, pese a lo que diga la publicidad. De hecho, cada una de las dos personalidades parece afanarse en distinguirse en cuanto descubre a la otra y, cómo no, por la vía más genital.

··········Por otra parte, porque la resolución (de la que no se puede hablar aquí) se basa más en la urdimbre que en la trama, aunque sea una con otra la que teje la tela. De araña, claro. Es cierto que la manera de resolver el tema planteado hace más razonable esos rasgos de dendidad que decía al principio, pero ya es tarde, ya toda la peli ha sido vista desde la antinaturalidad, la extrañeza.

··········Me gusta especialmente la ambigüedad con la que se fima y se trata luego el tema de la misteriosa reunión bajo llave y, sobre todo, la manera en la que se siembran dos o tres elementos de la resolución conforme avanza la trama. No es como en una peli de esas de a-ver-si-adivinas-el-final, sino como la lenta adquisición de la conciencia de que no siempre estamos en el plano real de la vida.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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