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··········Lo que encuentro más interesante en esta peli (casi un trasunto de “El ángel azul” de Von Sternberg) son las formas. Tampoco es que la historia sea despreciable; es incluso más matizada que aquélla. Los personajes, la pareja enamorada pero también otros, maniobran con astucia y cartas para manipular o cambiar las circunstancias; hay personajes embozados como en el teatro del Siglo de Oro, … Quizás precisamente porque la cosa no es tan simple como que una pareja se quiera más allá de lo convencional, que su amor haga daño a terceros y que deba concluir en su muerte, sino que se abren diversas posibilidades, la solución trágica, ya contada en el título, no tiene tanto de inevitable, lo que sobrecarga un poco las escenas finales.

··········Pero ya digo: las formas. La historia procede del teatro bunraku, que es de marionetas. Las primeras escenas optan por enseñarnos las bambalinas en un doble sentido: en el físico, porque vemos a los artesanos fabricando, ajustando, vistiendo, probando a las marionetas; y en el artístico, porque oímos en off a director y guionista hablar sobre el final y las localizaciones previstas para filmarlo.

··········Pues bien, a partir de ahí, la peli no es en absoluto de marionetas. Cierto que tiene un punto teatral, de decorados (no más que tantas otras), pero son actores y actrices filmados, con algunas perspectivas de cámara curiosas (algunas cenitales muy estéticas y apropiadas). ¿Qué queda del teatro y las bambalinas? Un efecto peculiar: si en el teatro de marionetas ciertos utileros vestidos íntegramente de negro y con velo de ese color pueden moverse por el escenario para retocar o colocar decorados sin estorbar la visión de la escena, aquí, en una peli iluminada, esas figuras están presentes. ¿Qué hacen? Acompañan a la acción, se mueven invisibles para los personajes, pero a veces los guían con un candil, o les hacen girar para que entren en una calle o, repentinamente dan la vuelta a los forillos para cambiar el escenario. El efecto, al menos en mí, no es el de una broma, ni la intención de recordar a cada momento que esto es un teatro, sino convertir la historia en una narración, creada e instrumentada para contarnos algo, dejando pues de ser un sucedido, algo que vemos mientras pasa porque la cámara estaba allí.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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