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··········Un thriller que padece una caída de ritmo en su parte temporal central. Construye dos historias paralelas y las hace avanzar a la vez, habiendo en ambas intentos de conectar con la otra (y hasta aquí puedo leer).

··········El caso es que de una de esas dos historias uno no se quedaría con nada: la trama (que es la básica de la peli, por encima de la de la otra) no dice mucho, una cuestión de pareja aburrida (ya no me quieres como antes, por qué será), y está filmada sin mayor interés (tampoco chapuceramente, pero a mi no me emociona nunca); también hay algunas tonterías de guion (como la segunda conversación con el médico: ¿hay que contarle la relación de pareja a alguien a quien lo que le preocupa es una ansiedad cardiaca que no peude controlar, la conozca o no?).

··········La otra, narrada a través de un cerebro dañado, es a priori mucho más interesante. Por una parte, porque como historia de pareja se expresa gráficamente en una imagen nada novedosa, pero muy efectiva: dos personas llamándose por teléfono pero hablando sólo con contestadores automáticos u operadores. Por otra, por la hermosa manera de mostrar cómo se arma el campo onírico con la combinación de elementos del campo real: cómo por alocada que pueda ser una historia en lo que vemos, urdimbre y trama están hechas “de la materia de que está hecha la realidad” (en la inversa de “El halcón maltés”).

··········Pero también en la imagen se amaga con construir algo interesante enb esta segunda historia. En mi opinión, se queda corta, se autolimita, pero aparece un poco de onirismo en algunos elementos, que sí me parecen emocionantes. Entre otros, se usa en recurso –también escasamente- que aparecía en una peli de miedo española (ésta) y que a mí me parece muy sugerente: la progresiva desaparición de las cosas, la simplificación de los entornos.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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