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··········Hace tiempo que es infrecuente reírse abiertamente en una comedia española, y ésta conmigo lo consigue. Creo que esencialmente por las buenas ideas que van apareciendo (el abogado esposado, por ejemplo), pero sobre todo por el eficiente entrelazamiento de sucesos y el ritmo.

··········A cambio, los diálogos no me parecen especialmente chispeantes (aunque tampoco molestan por repetidos, lo que es más frecuente), aunque sí funcionales y simpáticos. Más problema me causa que no me hace gracia prácticamente ningún actor. Cierto que no es una película de humor gestual, pero mejoraría con otros actores. Hay alguna (Lago) que no se ha enterado que está en una comedia y alguno (Alterio) que no está llamado a este tipo de cine.

··········Poco más: dos mecanismos de atracción para el público general, que pueden parecer antiguos, pero que funcionan, así que traen dinero: las persecuciones de coches, que permiten reunir el romper cosas con la velocidad y el ruido, y la exhibición de lo bien que viven los ricos, que es algo que gusta mucho y por eso existe la prensa de corazón.

··········Pero ya metidos en esto del dinero, la peli mete inopinadamente en la pantalla a un futbolista famoso, en una escena que no se entiende argumentalmente, y que no tiene más sentido que causar bienestar a la gente, ya que el tipo es simpático y metió un gol importante. Pues bien, no se trata de eso, es simplemente placement de una marca de prendas deportivas (sí, la de Filípides).

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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