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··········Una arriesgada experiencia en el cine comercial: cargarse a uno de los protagonistas e ir desplazando el papel central sucesivamente a otros. Y, en el primer caso, sin recuperarlo con flash backs ni sueños ni nada de ese jaez; la muerte es así de canalla. Quizás por eso no llega a ser un resumen o un proyecto de saga: simplemente hay historias que duran un par de generaciones.

··········Pero la idea tendría más sentido si hubiera una suerte de conexión, sea en la intimidad de las personas (más allá del vínculo familiar), sea en lo argumental, con alguna línea clara. Esto último, las dos primeras historias sí lo tienen: si actúas constantemente en el mal, cuando por un ataque de conciencia decides hacer lo que crees correcto, lo más probable es que a la postre la cagues. Pero la tercera ya es más ambigua, los personajes tienen un trazo más grueso y se acaba tirando del impulso un poco obvio (pero no detallado en la vida o los sentimientos del muchacho) de imitar al ausente.

··········En todo caso, la película se ve bastante bien. Visualmente es a ratos hermosa (sobre todo el primer tercio). Requiere, eso sí, cintura para ir acomodándose a sus variaciones de tono. Sí que me da una sensación de querer ser más de lo que es, de poner una voz (y una música a veces) mítica para contar un thriller con juego de casualidades incluido.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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