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··········Como en “Cinco horas con Mario”, una mujer, ante el marido (muerto o incapaz) hace lo que no había podido hacer: hablar libremente. La historia tiene que tener suficiente fuerza para mantener la tensión con una actriz hablando con un actor inmóvil en un casi único escenario. Me parece que esto se resuelve bien aquí, sacando fuera de la habitación bastantes planos e introduciendo un par de personajes importantes y secundarios.

··········Aun así, buena parte del minutaje es un monólogo. No me parece que canse: la cámara cambia frecuentemente de encuadre (sin apresurar el montaje), y la historia contada por ella se desgrana poco a poco. Y una buena actriz, claro.

··········Si bien lo básico es la descripción del abuso estructural entre géneros, hay otros temas interesantes que se van abriendo, como la ausencia de relaciones afectivas en ese régimen matrimonial. O, sobre todo, algo que es infrecuente ver contado en el cine: el cuerpo y su expresión sexual como un elemento no ya de libertad personal, sino de liberación. Desde la primera masturbación hasta la gestión de su capacidad reproductiva, la protagonista va obteniendo –hasta donde puede, es decir, sólo en lo íntimo- un ámbito de autoafirmación y de relativa libertad.

··········Es también significativa la develación del etnocentrismo que hay a veces en las discusiones entre abolicionistas y regulacionistas: la prostitución, para las mujeres que viven en estas situaciones de negación de derechos fundamentales (que son muchos millones en unos cuantos países) puede ser el casi único instrumento de liberación e, incluso, un elemento de protección frente a la violación: la prostituta adquiere un poder que la mujer en sí no tiene.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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