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··········Una buena historia de crecimiento, que relaciona bien unas crisis de desarraigo (geográfico y familiar) y un intento de posicionamiento en el mercado de las relaciones afectivas. Sin complicaciones estilísticas (pero con belleza formal) se plantean estos temas a la vez que se presenta una historia entretenida, con acción, naturaleza y hasta tiroteos (de lo poco que no contaba el tráiler).

··········Unos buenos chavales (es inevitable recordar los de “Stand by me” de Reiner) en los que la dualidad no es tanto Tom Sawyer – Huckleberry Finn como Don Quijote y Sancho. El primero enfangado (o agarrado) a la concepción sobrevalorada del amor, como fundamentación de la vida correcta, y que por tanto habrá de crecer a base de decepciones, y el segundo, realista, muy competente y leal. Ni sus diálogos ni los de los adultos suenan muy repetidos, ni son de la escuela de “los actores que miran a un lado antes de decir su parlamento”. Ya sólo esto es una virtud a la vista de tanto del cine yanqui que nos llega.

··········Hay algunas cosas que disuenan argumentalmente: la gestión del tiempo, teniendo en cuenta la lejanía del lugar que nos han hecho ver al principio y los problemas de horario, para luego ir y volver continuamente; y el presentarnos la peligrosidad de los malos, y su gran número, y su control y vigilancia, para que luego la novia y los muchachos se muevan y se encuentren con comodidad incluso en el vigilado motel.

··········Pero no estropean una historia potente, en la que la infancia se pierde incluso como refugio, al perderse la casa y la familia donde sucedió, sin obtenerse a cambio nada sólido, sólo la necesidad de sobreponerse y crecer. Con elementos atávicos como las serpientes y las fórmulas mágicas (y los pasados misteriosos) y sin caer en una trillada admiración adolescente por el adulto fuera de la ley.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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