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··········Una película llena de temas interesantes, pero que a menudo se queda en el aire y cuyas maneras no me dicen mucho. Sobre esto último, mi problema es esa sensación de someterse a una especie de necesidad de ambientación: continuamente, pero sobre todo la primera parte, parece haber la necesidad de mostrar todos los elementos del paisaje social del momento: los discos, las revistas, las pintadas, los útiles de los psicotrópicos … En una peli que, aunque a corto plazo, es histórica, es algo razonable, pero hay como un exceso de detalle en el mostrado que da la sensación de estar oyendo todo el rato: “eh, yo estuve allí, esto era así y esto asá”. Bueno, quizás es una sensación un tanto personal.

··········Más general me parece el que los personajes no es que estén hueros o que no evolucionen, pero no expresan mucho (teniendo en cuenta la enjundia de los temas de que habla la película). No es que yo quiera que me vayan explicando todo lo que piensan, claro, lo lógico es leerlo en su actitud, su forma de encarar los hechos, de construir una vida. Pero quizás el protagonista es de los que menos expresividad pone: sus actos, es cierto, cuentan la historia, pero si tienes unas ideas sobre un trabajo y a la escena siguiente lo estás haciendo, si deseas una relación concreta y a la escena siguiente has decidido no seguirla (“vivo en un mundo de fantasías y cuando la realidad llama a mi puerta, no le abro”), lo lógico sería vivir esas contradicciones más dramáticamente, con más expresión.

··········Pero, en fin, la peli me parece muy interesante. En el campo de tres ámbitos esenciales de la vida humana (lo afectivo, lo laboral, lo social; falta lo familiar, lo cual es muy del momento) y en una circunstancia histórica muy peculiar del mundo occidental (el pico pseudorevolucionario de los últimos años sesenta y primeros setenta), se habla de las cuestiones esenciales del paso a la edad adulta, de la tensión entre la capacidad de autoconstruirse y la comodidad de amoldarse, que para algunos como el pelirrojo es necesidad, de la concreción de los compromisos, de la progresiva sustitución de la afectividad con los amigos como base de casi todo a la toma de postura. En fin, la temática de fondo es muy rica.

··········Pero también lo son algunas paralelas. Como las condiciones y las víctimas de la lucha armada, donde el capital elige casi siempre eficientemente el terreno de juego (es significativo pensar la cantidad de instrumentos de control de la calle que ha adquirido el poder en estos cuarenta y cinco años). O como la cuestión de la estética como una parte de la militancia y la presunción de que todo lo que expresa la realidad del poder (como cierta forma de hacer cine) es a la vez instrumento de ese poder. O la banalidad de tantos disensos sustentados en posiciones teóricas mucho más que en realidades concretas de combate en la fábrica.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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