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··········Si bien conviene que se hagan y se vean películas sobre este tema, al haber llegado ya a España esta nueva barbarie del fracking (no dejo de recordar al lehendakari de viaje en los Estados Unidos, diciendo que se habían descubierto grandes bolsas de gas en Euskadi y que todo iba a cambiar), por una parte, el problema que se cuenta en ésta no se corresponde con el de nuestro país, y por otra, la peli tiene bastantes deficiencias y más allá de algunos buenos diálogos, resulta bastante floja.

··········Respecto a lo primero, mientras que en España se usa para ésta y para cualquier otra bestialidad el perpetuo lema de “hay que crear empleo” (“que vayan esos ecologistas a decirle a la gente que para proteger esa costa, ese monte, ese animal, esos acuíferos… tienen que seguir en paro”), lo que demuestra –si se necesitara aún- la insustituible utilidad para el capitalismo de la continua bolsa de parados y subempleados, en el pueblito de esta película nadie parece trabajar por cuenta ajena, todo se convierte en una cuestión de propiedad del suelo, alquiler de éste, participación de beneficios… El contexto, pues, es muy diferente. Pero es que, además, no está muy bien contado (al menos a los ojos de un sudeuropeo; quizás un experto en instituciones políticas municipales en Estados Unidos lo pille a la primera): a la vez que nos están diciendo que lo esencial para la compañía es conseguir contratos de alquiler de suelo para explotación, en una relación contractual entre propietarios de bienes diferentes, de pronto la trama pivota sobre un referendo a celebrar entre los habitantes del pueblo, sin que nunca se nos diga qué efectos tiene, porque hablan de él como consultivo. Ninguno de los personajes parece tener duda alguna en que los contratos firmados tienen plena validez digan lo que digan las urnas.

··········Por otra parte, el giro que da la historia de pronto, y que no voy a contar aquí, está un poco traído por los pelos, no tengo claro yo que un faro al fondo fuera tan significativo. Tampoco se entiende nada que los vendedores –quienes han rechazado la ayuda de un equipo de apoyo- sean capaces de construir (tablones, guantes, blacandéquers) en un par de días ¡un recinto ferial, con noria y todo!

··········En todo caso, y salvo esas ciertas confusiones y la falta de nervio, la peli se deja ver bien: está nuestra querida Frances McDormand, hay flirteos simpáticos, un Bruce Springsteen en un micro abierto y poco más.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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