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··········En esto de los abusos sexuales a niños (especialmente tan pequeños como los de esta peli, cuatro años), seguro que cualquier país desarrollado tiene buenos expertos en obtener de uno de ellos la verdad de lo que ha pasado, más allá de lo que la reacción nerviosa de su familia deposita en ellos. Pero, claro, el concepto de “la verdad de lo que ha pasado” en una edad en la que se cree en Papá Noel, las brujas, los elfos… De todas formas, en esta película (que, dejémoslo dicho para la gente que no soporta verlo, no muestra en absoluto nada desagradable con niños) el tema no es tanto un funcionamiento ciego del aparato estatal causando destrozos; por el contrario, apenas aparece y parece funcionar correctamente.

··········Lo interesante de la historia es lo demás: la relación entre el acusado y su medio, o el que ha sido su amigable medio. La rápida destrucción de vínculos de larga trayectoria vital y la difícil reconstrucción, hasta donde se puede. Eso se cuenta y bien, habiendo escogido un tipo de relaciones virilistas, de caza y alcohol en común. De hecho, cuando la presión se haga insoportable, el culpabilizado utilizará los medios propios de ese tipo de relación para intentar reconquistar su puesto y el respeto de los demás. Por cierto, con un actor que física y caracteriológicamente no cuadra bien con su pandilla.

··········En esa reacción histérica frente al abuso de menores diría yo que se expresan sentimientos socialmente muy positivos, como la protección por el común de los más débiles, con otros como el pavor al exceso, a la rotura de los tabúes por ser un poderoso desorganizador social. El caso es que ante cada caso que llegue a llenar los primeros minutos de los telediarios, se suben las penas de cárcel un par de años más; hay como una especie de consenso sobre que en ciertos temas (como pasa también con el terrorismo, pero no con el crimen pasional por celos, por ejemplo) el sistema penal puede y debe perder su función de racionalización, de enfriamiento de pasiones. Y, por tanto, puede prescindirse de todo un sistema de investigación y de garantías: son las ocasiones en que se deja fijado el culpable antes de esclarecer el delito en sí.

··········La peli no hace trampas con el guión: cuenta desde el principio todo lo que ha pasado, lo que permite como espectador evitarse el intentar adivinar la verdad, y centrarse en los vínculos sociales, el deterioro personal y las vías de reacción, la inteligencia de no dar pasos atrás, sabiendo que no se recuperarían.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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