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··········Vistosa peli de ficción científica que, pese a tirar de conceptos complejos como si el componente básico de la personalidad es la carga genética o la memoria, no me parece de las que están llenas de tonterías (bueno, hay una concesión al final de la peli a la segunda historia romántica –digamos, para no estropear a quien no la haya visto: el retorno del 52- que rompe con la razonable lógica de la explicación de los hechos y las personas).

··········Mantiene razonablemente la tensión como peli de acción (sin apresuramientos, con espacios de calma). Diálogos y actores a la consabida manera del cine comercial yanqui, pero algo por encima de la generación de chavales que llegan de las series televisivas. Y lugares comunes, claro, pero no excesivos, y el argumento –si no en sus partes, en conjunto- tiene suficiente originalidad.

··········Hace los educados saludos y citas visuales (más allá de los argumentales, como “Total recall”): la estatua de la libertad, claro, entrar en la estrella de la muerte, el almacén de sujetos matrixiano, las plumas y anteojeras madmaxianas, … También es simpático –antropológico- ir viendo el orden de presentación de los restos del desastre: el estadio, la biblioteca, el puente; falta el habitual centro comercial.

··········Visualmente, me gustan muchas cosas: el salto de buceador del helicóptero, la mínima animalidad de los drones, la conversión de los habituales paneles de lucecitas de colores en el concepto de pantallas táctiles y del apartar/coger/dejar (conceptos en los que en realidad internet sigue al cine y al ciberpunk). Y la construcción del mundo del día después y del mucho tiempo después.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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