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··········Lo que me parece mejor de esta peli es la idea argumental principal. Como peli milenarista y de catástrofes, no usa una causa del desastre que ya esté muy trillada, sino un original problema psicopatológico. Si en las películas de este tipo lo que a mí más me interesa es la narración de la destrucción de la arquitectura social, aquí el elemento clave es un progresivamente colectivo ataque de agorafobia (vaya, se me ha escapado, pero de todas formas ya se ha contado a los quince minutos de pelicula).

··········Luego el desarrollo ya va más en la línea habitual, pero no de esa forma que da un poco de vergüenza ajena, sino con bastante dignidad como peli casi de aventuras. Hay momentos incluso muy imaginativamente madmaxianos, como la muralla de carritos de supermercado y otros, como la manipulación del aspecto de la ciudad, que son vistosos.

··········A cambio, las habituales inconsistencias en los detalles (¿dinamitar los cimientos de un edificio para entrar en él cuando se está continuamente entrando y saliendo por las alcantarillas?, ¿automóviles abandonados en atascos cuando sabemos cómo va siendo afectada la gente y no es precisamente en espacios abiertos?, ¿un tipo que lleva al menos tres meses viviendo y trabajando en Cataluña y no es capaz de entender una frase simple en catalán, sólo para darle dramatismo a la traducción?) y –es una manía personal, lo sé- esos diálogos de película yanqui. Lo curioso en esta peli es que los dos protagonistas varones, que han de hacer una singladura juntos, parecen tener los diálogos escritos por dos plumas diferentes, porque Coronado suena normal y el otro está sin embargo imbuido de los continuos gritos de los hollywoodianos y de los inefables “¿estás bien?” que parecen decirse continuamente los yanquis unos a otros. Y, cómo no, en cierto momento el galán joven tirará de un manotazo todos los objetos que hay sobre una mesa, como mandan los cánones.

··········De todos modos, también me parece interesante hacer una lectura simbólica del argumento (no sigas si no la has visto y la quieres ver): A la manera de nuestra situación en esta fase del capitalismo, cada uno estamos aislados, encerrados y enterrados en nuestra cueva, mientras el mal se enseñorea del espacio exterior. Pero nuestro encierro no nos hace inmunes, sino que nos esclaviza. El futuro (que es aquello que se le puede entregar a nuestros hijos, a la siguiente generación) pasa porque seamos capaces de cruzar la vía Layetana, de unirnos unos a otros, de establecer canales entre las cuevas aisladas a las que nos va condenando un capital cada vez más inteligente. Pero para llegar a eso, hay que bajar a lo básico, a los sótanos, los cimientos, las alcantarillas que sustentan la ciudad.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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