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··········En la línea de “Grindhouse” y “Deathproof”, aunque con más minutos y más dinero, se trata de hacer una peli de género, un espagueti-western. Y yo diría que bastante bien. La elegancia formal (en la música, en el diseño de producción, en los diálogos), por encima del realismo, de la verosimilitud y de una historia con fuerza dramática. La idea es ser entretenidos y divertidos, y yo creo que lo hace bastante bien.

··········Es cierto que es una película alargada, incluso en los momentos de clímax, pero en conjunto funciona bien. Dan ganas de verla con chavalería y pipas en un cine de verano. Aquí no hay derramamiento de sangre, sino fuentecillas sanguíneas, y siempre bien roja, que las balas atinan más con las arterias que con las venas.

··········Ahora bien, aunque no se sea exigente con la historia, el no ser muy coherente en el personaje principal, hace que no acabe de funcionar. El Eastwood de una película de Leone no tiene por qué ser realista, pero es coherente. Aquí tenemos a un esclavo que, en seis meses se ha transformado en alguien completamente distinto. Se puede pasar por lo de la puntería, porque es funcional, pero la postura, la autoconciencia, la verbalidad, es sencillamente chirriante. Creo que esto no es banal. Y la prueba es que el propio guionista, para intentar paliarlo, se inventa un invierno de entrenamiento… con una excusa absurda: nada explica por qué se puede bajar a esa ciudad en primavera y no en el otoño anterior.

··········También falla algo crucial: el giro argumental provocado por la revelación de Samuel L. Jackson, que es un sube y baja de ahora me he enfadado, ahora llegaremos a un acuerdo, ahora no… No tiene mucho sentido la ceremonia de la firma de los contratos bajo chantaje, si luego queda claro que se está en un lugar sin ley y todo ha de girar en un darse o no la mano. No tendría mayor importancia, si no fuera porque se le dedica mucho tiempo.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.