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··········Quizás sea un virus manhattaniano, pero hay réplicas en los diálogos de esta peli que son plenamente woodyallenianos. El mejor ejemplo es el de la ligera esquizofrenia. Claro que no es así todo el tiempo. Buena parte del humor deriva de las diferencias de nivel educativo y de costumbres de dos familias distintas, un poco en plan “Bienvenidos al norte”. Sólo que con bastante más gracia.

··········Lo malo es que, como procede en las comedias “románticas”, luego hay que armar una historia sobre la pareja. Y no me parece que se construya bien. Uno no acierta a ver esa pareja como algo previo y estable, con unas posiciones a las que el desarrollo de la historia ponga en un brete. Pero es que, además, surgen elementos que no parecen puestos por una presunta carga humorística (como la historia del alma) y tampoco (supongo, vaya) como algo serio.

··········A partir de un cierto punto, el humor no se confía ya a la situación y los diálogos, sino a un cierto histrionismo gestual o incluso argumental (con el cáncer, la exposición, Vicent Gallo, etc.). Y todo va bajando de nivel, incluso en lo que había funcionado con el juego de los dos idiomas, ya es sólo una cuestión escatológica, por no hablar de medirle el pene a un niño. En fin, si vendes el alma, saca algo a cambio.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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