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··········El tono continuamente agradable y positivo, el que no haya ningún personaje con un gramo de maldad, la limpieza de la realización, el sol californiano, etc., hace que uno salga del cine un poco “subido de más”. Pasado un tiempo, sigue siendo una peli agradable, pero que realmente evita cualquier conflicto. Bueno, hay uno relativo a la correspondencia, que se resuelve con un buenismo sorprendente.

··········Y siempre es agradable, aunque no sea tan creíble, ver a ministros de una confesión cristiana omitir la cuestión del pecado. No es banal, porque (y esto es lo que me desagrada de la peli) si todo está bien es porque todo se dirige con paso firme hacia la ortodoxia.

··········Por una parte, en las cuestiones de las técnicas sexuales: después de haber hecho alguna broma sobre la penetración como una obsesión adolescente masculina, en realidad la terapia va dirigida a ese objetivo y a otro aún más normativo: el orgasmo simultáneo o consecutivo (me divierte a veces imaginar que se extendiera esta norma a otros ámbitos: A invita a B a comer y, sobre el pucho, en plena sobremesa, B se levanta y cocina para A).

··········Pero no es sólo la cuestión técnica: de lo que trata la historia es de superar el –por lo visto- grave obstáculo que tiene el protagonista para conseguir alcanzar el matrimonio católico (¡al menos no se menciona una vocación engendradora!): su virginidad. No, mire, si el tipo no folla es porque está en un pulmón de acero, no porque se le haya pasado la fecha del desvirgue, amosnomejodas.

··········Esta perspectiva malbarata para mí el principal elemento polémico que contiene la peli (la lógica humanista en un acto calificable de prostitución), para la importante discusión entre el fundamentalismo prohibicionista y el tacticismo regulacionista. Al presentar aquí la prestación de servicios sexuales (no vale esconderlos en una preparación técnica, ya que está orientado al orgasmo y no sólo al aprendizaje) como un paso profesional para solventar un problema inicial de ciertos colectivos (vamos, como unas extraescolares de matemáticas) se esconde el hecho de que, en condiciones normales, no es esperable para mucha gente (no sólo por discapacidad, claro, sino por mil razones: edad, fealdad, problemas para las relaciones personales) tener relaciones sexuales por vía del mero juego o, menos aún, del enamoramiento.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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