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··········Una peli blandita y sencilla. Una historia de emigración (no bien explicada desde un punto de vista económico) para vehicular lo que le interesa, que es una disyuntiva amorosa del protagonista (cuyo actor también es el director).

··········Una de esas películas en las que todo el mundo es buena gente, y se quiere y se cuida. Supongo que eso refuerza el único drama (más allá de la esperable muerte de un anciano), que es el hecho de que un viajero tiene a veces un amor, una necesidad de amor, en cada puerto, y una obligación de elegir en un momento dado.

··········Lo que pasa es que una de esas dos historias de amor se basa en un paseo por Barcelona, una noche tierna y compartir el tiempo de trabajo. Para cuando la película va a acabar, los dos personajes no han llegado todavía a plantearse qué es lo que van a hacer con su relación. En realidad, esta cuestión del amor en cada puerto es problemática en la medida en que se convierta en familia en cada puerto. Además, la peli, que es muy digna durante muchos minutos, se convierte de pronto en una especie de pastiche, con una de esas escenas de despedida bajo la lluvia, con un “Julia, yo…”, “No digas nada…”, que debería dar un poco de grima volver a filmar por enésima vez. Y esa música de piano, violín y orquesta…

··········Entre eso, y que la historia de emigración tampoco está muy elaborada, se malbarata para mí lo que tiene de bueno, que son un par de actores, Sanz y Temponi, que sostienen a base de diálogos la atención.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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