Etiquetas

,

··········La sensación de “yo ya hago lo que quiero porque me vais a pagar la entrada de todos modos” es más intensa aquí que en la anterior chorrada de Allen. Incluso hay desprecios para el espectador como dejar ver una percha de sonido (en la escena del hotel) y variedad de escenas callejeras con el público mirando a cámara. Curiosamente, cuanto más se viene a Europa a filmar, más claro queda que filma para cierta clase social yanqui que se puede derretir viendo una colección de intelectuales franceses del siglo pasado (en la anterior) o viendo las calles de ese arquetipo de lo vital (como París de lo chic) que es Roma. Lamentablemente (o afortunadamente, está aún en discusión) yo no soy un yanqui que mire a Europa con esos complejos.

··········Ésta es una colección de cuatro historias, sustancialmente carentes de interés. Una de ellas tiene un desarrollo un poco más elaborado, sobre el concepto de enamoramiento, y en otra asoma el conflicto entre la mentalidad capitalista y calvinista de que los dones que se reciben del cielo han de convertirse en dinero para mayor gloria de. Aun esta última se concluirá con la ambigüedad apropiada; siempre se puede ver la ansiedad monetaria como un oh, sí, he de probar hasta dónde puedo llegar. Las otras son una tontorrona historia de pueblerinos en la ciudad, y una patética broma sobre los medios de comunicación y la creación empresarial de lo que tiene interés, a cargo de Benigni, que se estira hasta no poder más, con un buen cómico repitiendo la misma cara y el mismo gag una y otra vez. Repetición de situación cómica que también se da hasta la saciedad con la escena de la ducha.

··········Naturalmente, hay cuatro (¿cinco, quizás?) buenos (y cortos) chistes en el diálogo (qué menos por el precio de una entrada), y me gusta la forma poco monumentalista, pero muy encantadora, de filmar Roma y las calles del Trastévere. Y actores competentes para la comedia (aunque a veces parecen denotar la tensión de desear decir algo gracioso).

··········Entendámosno, es un Allen y, como tal, se ve cómodamente. Pero eso es todo. Me permito pensar que el personaje que interpreta es un trasunto crítico de él mismo: llegados a un punto hay que saber jubilarse, o al menos espaciarse.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

Anuncios