Etiquetas

, , ,

··········En esta peli francoisraelí, los franceses son pacíficos, enrollados con los pobres palestinos, culturizadores, becadores. Los israelíes son limpios, educados, europeos, estudian la paz de Versalles en el instituto, ligan besan y follan. Los palestinos son descuidados en el atuendo y en el trabajo, reprimidos, agresivos con los niños que juegan al balón, puñeteros con los vecinos, aparte de las bombas que caen del cielo, quienes les secuestran y torturan son … otros palestinos. Etcétera. Naturalmente, simplifico; la peli no es tan simplona ni un documento de propaganda sionista. Pero pensaba yo mientras la veía qué impresión se llevaría del conflicto un muchacho o un desinformado. Incluso si me desposeo de mi envoltura paranoica, creo que es un tanto significativo que esas pinceladas no se compensen, que siempre carguen en la misma dirección.

··········Al comentar esto, la persona con quien la veo me responde que precisamente la peli trata de cómo una de las partes está condenada a esa vida de jóvenes forzadamente ociosos en la playa, de suciedad, poco y mal empleo, falta de cultura. Cierto, pero ya digo, o va uno muy atento o esa percepción es la que entra en la parte no racional de nuestras entendederas.

··········Sin parecerme una peli muy interesante, no se le puede negar cierta originalidad. Ahora bien, la perspectiva usada para acercarse al conflicto (la correspondencia vía internet de dos muchachos, uno de Gaza y otra de Jerusalén) intenta tanto ser novedosa, no contaminarse por lo que previamente sabemos, que queda un poco en el aire, como si al final todo se redujera a ser buena gente los unos con los otros. Cierto que mucho se solucionaría con actitudes individuales pacíficas y respetuosas hacia el otro pero uno, materialista histórico a la postre en alguna medida, desconfía de los análisis que esconden los problemas estructurales debajo de los actitudinales. Me recordaba a este vídeo buenista contra la próxima guerra irano-israelí que circula tanto.

··········La peli, por lo demás, me parece competente. Quizás un tanto falta de emoción y con algún momento de alargamiento (como el pase de la frontera de Eretz) innecesario. En todo caso, no deja de contener un mensaje positivo: el mutuo conocimiento, si no impide, sí dificulta que el conflicto se vuelva descontrolado. Al hilo de esto, comentario para esperantistas: Si en Bialystok la mezcla de idiomas es interpretada por el Dr. Z. como uno de los elementos que alimentan la segregación y los enfrentamientos, aquí los dos muchachos empiezan en el inglés macarrónico internacionalizado; cuando encuentren un territorio común no será ni hebreo moderno ni árabe, sino el francés (aunque ciertamente en la historia no es un terreno neutral, sino el idioma de la muchacha, no deja de ser una lengua que no es la de ninguna de las dos partes en conflicto).

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

Anuncios