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··········Que una peli sea romanticona, ñoña, blandita, sin haber engañado en los trailers y la sinopsis, es respetable. Pero confieso que pensé que, siendo de Zhang Yimou… Pero nada, podría ser de cualquiera con oficio. Porque eso sí, es de formas tan clásicas que podría usarse en las academias de cine (¡esa iluminación de la habitación de la enfermera!). Pero uno espera de Zhang más arte, más provocación, más emoción. Y de eso nada. Apenas una escena al final (abrazo con río interpuesto) en que se usa el paisaje y los reflejos bancos de las camisas sobre el agua que les separa.

··········Uno de sus elementos más molestos es una inconsistencia entre los letreros que capitulan la narración y lo que se cuenta en ella. Es como si los primeros hubieran sido escritos conforme a la novela, prescindiendo de lo que el director hubiera decidido filmar. Por ejemplo, el letrero nos indica que, en obediencia a la madre la pareja decide desconectarse durante un par de años, y en la siguiente escena la chica va al hospital a quejarse al novio de que lleva un mes sin noticias.

··········Pero es más molesta la inconsistencia en sí en la historia. En cuestiones que podrían solucionarse de otra manera, como la tontería de que una maestra de escuela no sabe lo que es un coito, pero sí un embarazo. Y en otras cuestiones que son cruciales en la peli y quedan en el aire, como el hecho de la prohibición en sí del noviazgo por el peligro que supone para la carrera de nuestra angelical maestrilla… ¿relacionarse con un sonriente mozo que es hijo de un alto cargo militar? ¿No sería eso una buena relación, una garantía en una época en la que –nos cuentan- te la jugabas por tener antepasados derechistas?

··········El argumento en sí es pobre. Y su presentación de una belleza fría, ortodoxa y sin emoción. Algunos recursos cutres, como el zoom final sobre la foto. Y quizás una idea bonita: la de los nombres, en una cultura en la que nos estado mostrando cómo a cada uno se le nombre no por quien es, sino por la relación –real o no- con quien habla (tía, hermano segundo). Mientras que el sonrisas se ha apropiado desde el principio del nombre de ella, para poder llamarla y revivirla cuando no está, la pacata heroína ha sido incapaz de nombrar a su amor, porque no asume su posición ante él y quien no nombra no puede llamar.

··········Un pastelito chino, en fin, con el deprimente “basado en una historia real”, en la que hasta el árbol se ha quedado sumergido bajo la presa de las tres gargantas.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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