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··········Con una dirección de actores que recuerda vagamente al antinaturalismo de Rohmer, esta peli depende demasiado de que uno empatice con los tres personajes, o con la música, para resultar interesante. Personalmente, mucho no me implica, aunque la veo a gusto porque (durante lo que dura una peli), los personajes me resultan soportables.

··········Aparte de ello, el trasunto de la peli me parece interesante. Frente a una historia de letraheridos, muy soportablemente romántica, el tema acaba usando un cuento de Macedonio Fernández (que en realidad está ya, a otro nivel literario en el bolero “Dos gardenias”) y el cultivo de los bonsáis para contrastar dos actitudes frente al amor: las de dos de estos chicos, que presencian su propia relación como un fenómeno literario, y que son capaces de verla morir como quien mira a una planta con curiosidad botánica; y la tardía comprensión de que el amor no es un trébol que te regalan que puede morir o no, sino algo tan poco natural, tan manufacturado, tan artesano como un bonsái, en que te corresponde a ti crear, imitando efectos de la naturaleza, la planta hermosa pero herida que realmente deseas ser.

··········De lo mejor: una muy buena idea sobre cómo empezar una peli y aquello que, no estropeo, está en cualquier sinopsis, supone la utilidad de la literatura: contar para ser interesante, para ser querido, pero también para construirse, para armar una narración que nos explique… y nos perdone.

··········Una broma visual sin continuidad, la flecha; la simpática idea de cómo marca Proust (no dejando llegar la luz del sol, de la vida); y algunos primerísimos planos, de personas y de libros, que impidan una visión global.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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