Etiquetas

Ahora que está tan de moda en ciertos círculos el tema del poliamor (y digo tema porque lo veo mucho más hablado que practicado) es interesante lo que plantea esta peli en cuanto a las relaciones de sexo y amor, si ambas cosas pueden y/o deben estar separadas, la posibilidad real de una relación abierta, el intercambio de parejas, la necesidad o no de normas. De todo esto se habla, aunque un poco ligeramente. Así que acaba siendo interesante pero a ratos algo simplona.

Para empezar, aquí no hay poliamor sino relaciones abiertas (más interesante me habría parecido lo primero). Dos matrimonios se mezclan (heterosexualmente, por supuesto, aunque en una escena nos intenten hacer creer sin venir a cuento que es posible que también entre ellas pasara algo) y a base de acostarse cada una con el marido de la otra y viceversa, parece que se van enamorando. Comparten una intimidad, una serie de momentos de cercanía que ya no tienen que ver exclusivamente con el sexo, sino con algo más “romántico”: cada pareja paralela va tejiendo una cotidianeidad que excluye a la pareja supuestamente legítima. Y eso provoca celos, inseguridades, comparaciones, bajones de autoestima. Es aquí cuando se intenta poner unas normas sobre la marcha que ya no tienen mucho sentido.

Pero como digo, todo esto se toca un poco por encima, se pretende que quede expresado estéticamente y esto no siempre ocurre. En mi opinión ocurre cuando son las actrices las que llevan la escena, en cuanto son ellos la cosa flojea más: no cambian de cara, no se expresan, no se entiende qué les pasa.

Destacar a Élodie Bouchez, una mujer que me pareció bellísima en “La vida soñada de los ángeles”, con esa alegría y esos ojos llenos de curiosidad y ganas, y que aquí parece haber sido maltratada por la vida repetidamente. Eso sí, como personaje yo diría que es el más interesante y el más coherente, y como tema (cuando hablan de ella en la peli) se convierte en una de las secuencias más elocuentes de la peli.

En cuanto al sexo, hay alguna escena potente, como el polvo de los rubios y el contraste con la siguiente escena; y puede que el de la harina esté también bien, aunque me resulta un poco forzado estéticamente.

Qué curioso que el título en inglés que le han puesto a esta película sea “Happy few”, la verdad es que en estos personajes no parece que haya mucho de eso.

Anuncios