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··········Aunque la pulsión inicial es cabrearse con el concepto de saga-secuela, cuando se parte de una buena peli, como Alien (no me refiero a las sagas diseñadas como tales, como La guerra de las galaxias), porque todo es una degeneración de una brillante idea, cuando se trata de una peli de género, sin demasiadas profundidades, las sucesivas versiones pueden aportar perspectivas completamente diferentes a la misma temática o estilo. Pero, como ha ido pasando con Torrente, y sucede ahora con este tercer REC (cuarto, si tenemos en cuenta la versión yanqui), si se va abandonando aquello que caracteriza a la inicial o a las primeras (cierta crítica social en Torrente, un juego narrativo de cámara única subjetiva en REC), uno se queda con la sensación de que simplemente se está aprovechando el nombre.

··········Y al menos en mi caso no era necesario. Yo habría ido de todos modos a ver una peli de zombies española, con dinero, humor y gore, y supongo que también lo habría hecho el resto del público objetivo de este tipo de cine. Pero, en fin, los autores son los mismos y han elegido el título. Ahora bien, al contrario que en [REC], [REC2] y Quarantine, aquí se abandona bastante pronto la marca de la casa: la narración de toda la peli a través del visor de una (o dos) cámaras que forman parte de la acción.

··········Lo que queda es una buena peli de zombies, razonablemente divertida. Peca, me parece, de una cierta indefinición, no ya entre terror y humor gore (se decanta enseguida por lo segundo), sino entre humor gore y comedia romántica (o quizás simplemente se me hacen largos los intermedios de baboseo en medio de la acción… aunque reconozcamos que el último beso no por esperable es menos divertido).

··········Peli en fin de higadillos y carnes troceadas con instrumental diverso, pero que tiene momentos humorísticamente brillantes (uno lo meten en el trailer, echándolo a perder), y también otros elementos más ligeros pero alargados, como la boda en sí (antes de que el tiet se ponga nervioso), la SGAE o la utilidad de Sant Jordi y su armamento contra el mal. Mucha cita cinematográfica, buen ritmo. Y cameos a la moda, porque, el tipo tan feliz que da saltitos indicando dónde están los autobuses, ¿no es Camps El Inocente? Pero vamos, que la peli es lo que parece que es, así que si es usted persona seria, ni se le ocurra.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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