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··········Una película nada fácil, por lo duro de su trama y porque el desarrollo y el comportamiento de los personajes a menudo no es el esperado (¡ni el deseado!). El tan duro argumento me parece que podría ser de un tenebrismo excesivo, si no fuera por dos magníficos actores que transmiten continuamente cómo las situaciones de violencia, soledad y desespero no suelen dar lugar a posiciones claras y asertivas sino, por el contrario, a una situación de continua confusión y duda moral.

··········Los dos personajes (quizás también el tercero) dan la sensación de garantizarse la supervivencia cotidiana construyendo cada cual un filtro que levante un muro suficiente para reservar una pequeña porción de territorio donde quedar aislado, sea la violencia para preservar las fronteras del país de la íntima culpa de haber dejado extinguirse al dinosaurio, sea la religión para construir una manera de vivir la mierda como un desafío continuo de ese dios aburrido y cruel, sea (el tercero) un muro de poder que proteja del respeto y el amor perdidos.

··········Y, nada de tonterías románticas: querer de verdad a alguien acaba siendo comerse conjuntamente sus males. Y se puede tener el cinismo, o la debilidad, de exigir a cada quien que resuelva primero la peste de su basura antes de entrar en una casa común. Y, lo más terrible, que los espectadores –envenenados por el amor hollywoodiense del arrobamiento y los violines- seamos capaces de asumirlo y entenderlo y o no juzgarlo, o hacerlo muy bajito.

··········Visualmente me parece más sobria que dura. El pequeño regalo que se nos hace a personajes y espectadores de un contrafuneral (¿existirá tal, como las contrabodas?) en un pub es un alivio, pero evita astutamente romper la pátina de lo real: lo que haya de felicidad será así.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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