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··········La pequeña maldad que le leído por ahí de que esta peli es un episodio más de una serie televisiva que se llama “Españoles por el mundo” me parece exagerada; pero sólo eso, exagerada. También le he dado alguna vuelta a la posibilidad que indicaba alguien de que, en realidad, la película tiene un enfoque crítico respecto a cierto tipo de humanitarismo occidental, pero yo no lo veo. De hecho, la película se centra en su protagonista, intenta empatizar con ella (aunque en mi caso no lo consigue, yo soy más de Sharmila) e incluso, siendo como es una de esas con el estigma de “basada en hechos reales”, hay un momento en que, si no lo he visto mal, se intercalan imágenes de la persona de quien esta narración trae cuenta.

··········En fin, tenemos la historia de una mujer un tanto nerviosa que por motivos vocacionales y una perspectiva muy vagamente considerable como de género, se dedica a la educación primaria en el Nepal. El etnocentrismo es total; sé que se usa como argumento dramático para establecer un contraste con quienes sienten la humillación de la mirada desde arriba, pero no veo que haya un verdadero aprendizaje, una comprensión del medio, un diseño de estrategias de colaboración solidaria que busque y combata los problemas concretos, tan parecidos en Nepal y en Barcelona, en lugar de pretender remediar a toda una sociedad de su imaginario colectivo. La protagonista, conforme avanza el metraje, aprende a entender más cómo funciona esa sociedad, pero no me parece que altere su percepción de que se encuentra entre seres atrasados.

··········Quizás yo también tenga una percepción exagerada; puede ser. Aunque valga como ejemplo que nuestra maestra de escuela no considera que deba aprender ella el idioma de sus alumnos, sino que hay que educarles en la lengua del imperio. En Katmandú. ¿Tiene acaso otro sentido que hacer de esos chavales unos buenos servidores (guías, prostitutos, hosteleros) de los turistas occidentales?, si nos están contando de niños de cuya vida hay que arrancar, con esfuerzo y dinero, horas de sus tareas laborales para poder llevarles a la escuela, ¿se dedican buena parte de esas horas a que aprendan –en la peli hacen ver que funciona- la lengua de sus patrones? Quizás los autores y la biografiada consideren, como nuestros sucesivos gobiernos, que educar es capacitar a la gente para el mercado de trabajo.

··········Hay un momento en que asoma un tema interesante, cuando se menciona que con determinada cantidad de presupuesto se puede dar educación a seiscientos chicos peruanos con profesores locales o a ochenta nepalíes con una occidental a cargo. Uno colige que se ha elegido lo segundo, pero al menos se plantea.

··········Poco más: un par de saltitos en el montaje que dan una sensación de descuido y confirmar que, pese a que todo apunta a ello, la peli no acaba con el anuncio de una oenegé concreta.

··········Enlaces a imdb y filmaffinity.

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