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Voy a ver esta película porque después de tanto oir hablar del libro (y de la peli anterior) sigo sin saber de qué trata la historia. Imaginaba algo dramático, romántico y atormentado. Y así es.

Lo primero, es importante decir que la vi doblada al castellano y en un cine enorme de centro comercial, toda una experiencia. Me rodeaban señoras mayores y alguna pareja, todas comiendo enormes cubos de palomitas de 8 euros y tratando de no quedarse sordas con el volúmen, cosa que se nos anunció con un simpático cartel antes de entrar en la sala: “Los niveles sonoros de las salas de este local pueden producir lesiones permanentes en el oído”.

En cuanto a la historia, todo me suena mucho, pero imagino que este es el argumento original que luego se ha copiado mil veces en otras historias: el amor imposible que consume, una mujer capaz de aguantar la oscuridad y sufrimiento de un hombre atormentado que, a pesar de amarla desesperadamente, la trata como a una alfombrilla.

Jane Eyre es una niña huérfana de la que su tía se libra metiéndola en un internado donde la torturan hasta que se convierte en una mujer fuerte e independiente. Todo esto sucede en los primeros cinco minutos de la película. Intuímos la tortura porque a la niña se la encierra en una habitación roja y recibe insultos por mentirosa y un bofetón según llega al colegio. También nos cuentan que la única amiga que ha tenido en la vida, otra niña abandonada como ella, muere a los pocos meses de iniciarse su amistad. Es una pena que esto lo despachen tan rápidamente, por lo que me cuenta la persona con la que voy al cine tanto esta amistad como las torturas del cole son algo muy importante en el libro y tiene mucho que ver con la clase de mujer que luego será Jane Eyre.

Una vez convertida en joven bellísima, Jane entra a trabajar como institutriz en una casa donde hay una niña que en ningún momento se nos explica demasiado qué hace ahí, una ama de llaves desaprovechada (nada menos que Judi Dench), y el hombre alcohólico y colérico del que Jane se enamora. Porque este señor es Fassbender, uno de los hombres más guapos y elegantes que he visto estos años en el cine, lo que se puede apreciar fácilmente viéndole en “Fish tank”. Como en esa peli, aquí también juega a la ambigüedad: a veces es oscuro, a veces sensual, a veces divertido, a veces frágil. Perfecto y necesario para este personaje, ya que de otra manera sería difícil imaginarse por qué Jane Eyre enloquece por él.

Y poco más: Jane sufre y aguanta, el señor Rochester sufre y se deja aguantar. Pero finalmente, y cuando todo estaba ya perdido, al cabo de muchos muchos años, el amor triunfa.

Es verdad que como argumento no me dice mucho y que la película es larga y un poco tediosa. Pero la disfruto: me encanta Fassbender, tan insoportable y tan atractivo; Mia Wasikowska (que en “Alicia” me repelió) está contenida, hermosa, sutil, a veces parece una niña y a veces una vieja.

A ratos la película tiene un ritmo pausado pero lleno de algo que va creciendo, que notas que se desarrolla mientras aparentemente no pasa nada.

Y sobre todo, la secuencia inicial (que luego será también el punto de inflexión hacia el final de la película), en la que ella deambula por una especie de terreno baldío arrastrada por el viento. La ves andar desnortada, mirar sin ver, ahogarse sin un ruido, sin un gesto. Sin saber lo que ha pasado antes, la ves simplemente estar ahí, tumbarse en el suelo y dejarse ser, y sabes que esa mujer está rota, desgarrada, muerta en vida. Una secuencia bellísima e impresionante.

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