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Dos documentales que se han programado juntos imagino que por el tema (transexualidad) pero que nada tienen que ver entre sí. Los voluntarios del Les Gai los presentan como si el primero fuera una introducción del segundo, pero sólo si se refieren a la duración tiene algún sentido, no creo que hablen de lo mismo ni sobre todo, de la misma manera.

Así,  “Being a Transgender Person Living in a Two-Gender Society” te podría ahorrar el visionado gracias al título. De hecho, no cuenta nada más que lo que ya sabemos:  los y las trans se ven obligados a vivir en un mundo donde se divide a las personas en dos géneros. Nada más aporta.

Sin embargo, “Against a Trans Narrative” es un documental interesantísimo que plantea tantos temas que es dificil pensar en todos. Excesivamente largo, creo que además supone un esfuerzo seguir tanta conversación, tanto concepto, tanto cuestionamiento, lo que tal vez haga que parezca mucho más largo de lo que es.

El docu se organiza en tres estructuras paralelas que se van mezclando: testimonios de transexuales masculinos (de mujer a hombre) hablando directamente con la cámara, escenas teatralizadas de las situaciones por las que tienen que ir pasando para la “transformación” (visita al ginecólogo, toma de testosterona, valoración psiquiátrica, negociación con las parejas), y debates en pequeños grupos de personas a las que se les proyectan esas escenas teatralizadas. Y el resultado es muy denso pero muy muy interesante.

Uno de los temas que más se trata y que personalmente me parece esencial en cuanto a la experiencia de los transexuales masculinos es la relación entre feminismo y transexualidad, cómo pasar de formar parte de un grupo “oprimido” (la mayoría de los transexuales masculinos están dentro del colectivo lesbiano, la comunidad de la diversidad sexual o como se quiera decir; y son, claro, mujeres) al grupo “opresor” (hombres, y en su gran mayoría, heterosexuales). Se discute aquí de la aceptación de privilegios que conlleva el ser hombre cuando toda la vida has cuestionado y luchado contra esos privilegios. Y se discute mucho con las parejas de estos “men to be” como se les llama en el docu, mujeres lesbianas que de repente deben asumir que están con un hombre y deben decidir si es eso lo que quieren. Y aquí se abre otra cuestión: ¿la persona cambia por cambiar de sexo?¿Ya no tendrá la misma personalidad?¿La identidad está conformada por el género? Y algo más: si el género es aprendido, construído, ¿el hecho de cambiar de sexo cambia tu género? Si toda la vida has sido educada, tratada, generada como mujer, ¿es posible convertirte en hombre por una operación quirúrgica?. Y si ser hombre no es exclusivamente tener pene, ¿por qué la obligatoriedad de la cirugía para reconocer (y reconocerse) como tal un trans?

En fin, a mí estos temas me apasionan, y es la primera vez que los veo tratados de esa manera en un documental: en profundidad y con matices. Se habla de muchas otras cosas, pero como digo a mí me supuso tal esfuerzo seguir las argumentaciones que soy incapaz de enumerar más.

Algo muy curioso es que al final del documental te enteras de que algunos de los trans que hablaban en primera persona no lo son. Y eso te hace ver cómo la mente construye o atribuye determinadas características a la persona que te habla según creas que es hombre, mujer o trans.

No veía una cosa tan interesante en el Les Gai desde que hace como cuatro años programaron un documental que nunca más pude conseguir, “Transparent”, sobre padres y madres transexuales.

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