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··········Nueva peli sobre de la primera fase, la financiera de origen hipotecario yanqui,  de la crisis actual. Bueno, más que peli una obra de teatro filmada. Competente en el mantenimiento de la tensión de apenas veinticuatro horas en la vida de una empresa (que creo entender que es un banco de intermediación financiera), pero sin voluntad de interpretar lo que hay detrás como “Inside job”.

··········Se trata de una visión conservadora del tema, porque eludir lo que resulta esencial, el proceso de desregulación, la abdicación por el Estado de todos los mecanismos de control, tiene como resultado convertir el problema en una especie de “mala suerte”. Resulta ilustrativa la conversación entre los personajes de Jeremy Irons y Kevin Spacey, porque la interpretación cínica del primero (este sistema tiene crisis periódicas, lo que hay que hacer es siempre los primeros en saltar del tiovivo, o los más listos, o los más inmorales) se enfrenta a la lealtad comercial del segundo, y no a nadie que planteara que hay un engaño de gigantesco volumen en la creación de titulizaciones de paquetes que incluían las hipotecas ninjas.

··········Al contrario que en alguna otra peli sobre la crisis -como ésta– al menos aquí se deja bien clarito lo que estaban ganando los despedidos (ahorrar 400.000 dólares en un año, viviendo a todo tren), de manera que no cuele esa idea de probrecitos ellos que han sido los primeros en caerse de la bici sin frenos.

··········Tienen interés algunas cosas, como el que sea la consciencia la función del miedo y el miedo la función del crack, y no los valores fundamentales, que ya eran pésimos el día anterior. O como la valorización por parte de los desencantados de los trabajos que producen bienes concretos, de utilidad medible, como un puente, frente al juego de supersónicas anotaciones contables de valores que a menudo parecen representar ficciones y no realidades.

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