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Zinemaldia 2011. Sección oficial

··········Un conflicto familiar, entre dos hermanos representante de la parte rica (de country club) y la parte pobre de una familia. Es curioso porque las dos tramas que se van contando y que afectan a uno y al otro (misteriosos pozos que alguien hace en el campo de golf para provocar accidentes, y una enfermedad neurológica que ha hecho olvidar cómo se lee a otro) funcionan como dos genuinos macguffins: no sabremos de ellas ni cómo surgieron ni como acaban, aunque casi todo el metraje de la película trate sobre ellas.

··········¿Entonces? Bueno, se supone que lo que importa es el conflicto entre dos hermanos y cómo y hasta dónde lo resuelven. Pero de esto no nos cuentan demasiado, con lo que nos dejan interpretarlo en forma tópica: el pobre envidia, el rico juzga, el pobre es orgulloso, el rico ayuda y reprocha.

··········La peli es suavita, tranquila, cómoda de ver, pero implica poco, porque cuentan poco con nosotros, nos entretienen con un par de asuntos y luego nos dejan colgados.

··········Hay una especie de pulsión hacia la comedia, no realizada. Quizás porque los actores son conocidos por ellas. Un poco de humor hay, pero lo demás lo pone el público, intentando reírse de las caídas y tropezones. Lo mejor: descontextualizar la frase que pronuncia la cónyuge de uno de los hermanos: “Demuéstrame por favor que me casé con el Marziano correcto”.

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