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··········Una buena explicación de la parte técnica de la crisis, especialmente –casi únicamente- en su fase financiera. Una descripción cronológica, con pocas de las imágenes de relleno tan habituales en los documentales, que combina la explicación narrada con las entrevistas a gente que, conforme avanza la peli, uno se da cuenta de que están bien elegidos.

··········Quizás algo pobre en la parte gráfica (y con esa trampilla de mostrar sólo los datos de los momentos de grandes cambios, generando una mala percepción escalar). Pero para ser un tema que contiene cuestiones bastante abstrusas, muy comprensible.

··········Qué envidia me da, desde esta vieja España donde todo vale para los que tienen cualquier grado de poder, esa capacidad inquisitiva de periodistas y parlamentarios, ese poner contra las cuerdas a quien tiene que dar explicaciones.

··········Me parece especialmente interesante que detalle el cómo está de entregada la universidad a la empresa, porque ése es el objetivo del plan de Bolonia en Europa, y por tanto nuestro destino: perder lo que queda de la independencia de la academia, en su mecanismo de bicicleta.

··········Ahora bien, como ya pasaba en la última de Moore, hay una tendencia a considerar que todo el problema está en ciertas corrupciones, en el mal comportamiento de gente mala (aquí además puteros y encocados). Es cierto que se mencionan las políticas desreguladoras de los ochenta, de Thatcher y Reagan. Pero luego todo parece como si los problemas fueran la consecuencia de la avaricia, y no ésta la consecuencia del capitalismo. Es decir, producida la desregulación, ¿qué banco podría haber actuado de otra manera sin quebrar? No se suele incidir en el funcionamiento intrínsecamente inestable del sistema.

··········Tengo que recomendar que se vea esta peli en castellano, salvo a quienes trabajen en inglés en el negocio bancario. Por una parte, como medida preventiva ante el riesgo de sobredosis de Matt Damon (¡hasta es la voz de los documentales, ahora!). Pero sobre todo porque la subtitulación –que Billy Wilder maldiga a Laserfilm- es pésima; durante casi un cuarto de película, ilegible al ser letras blancas sin borde sobre imágenes de folios blancos.

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