Etiquetas

Para ser una película de propaganda monárquica, resulta entretenida y curiosa de ver.

Si dejamos aparte la necesidad de hacernos empatizar con un pobre príncipe tartamudo que acabará siendo rey supuestamente a su pesar, y sus terribles tribulaciones (tartamudeo en público, mi padre nunca me tomó en serio, soy un zurdo contrariado), lo interesante de la peli sería todo el proceso de reaprendizaje linguïstico del príncipe en sus sesiones con el logopeda.

Es curioso observar el desarrollo del tratamiento, las técnicas que utiliza el logopeda, los avances y retrocesos, lo de creativo que tiene necesariamente todo lo que tiene que ver con la educación.

En cuanto a los actores, Colin Firth vuelve a estar muy bien como reprimido torturado (véase “Un hombre soltero”) y Geoffrey Rush como “doctor” alocado y creativo amante del teatro. Pero yo destacaría sobre todo a Helena Bonham Carter, la mujer del rey, demostrando que puede hacer papeles lejos del histrionismo y con una sutileza esencial en su personaje: es capaz de mantener a la vez el estiramiento propio de la monarquía con una cercanía cariñosa y leal constante hacia su marido (que por otro lado resulta bastante insoportable durante toda la película).

Poco acertada me parece la decisión de coger a Guy Pearce para hacer de hermano mayor de Firth (parece mucho más joven que él) y es también curioso cómo se empeñan en mostrarnos a este señor que abdica por amor como un patán cobarde por contraste con su hermano, un pobre hombre que no es capaz de no ser rey por mucho que supuestamente lo desee, y acaba haciendo aquello para lo que le han preparado (y machacado) toda la vida, por lo que consigue el calificativo de valiente.

Y así acaba la peli, todos los que le asfixiaron desde pequeño con sus imposiciones y su falta de amor ganan y el pobre príncipe tartamudo acaba siendo rey. Incluso en plena declaración de guerra lo importante en la película es que Jorge VI es capaz de hacerla sin titubear (para orgullo de sus súbditos y familiares), no lo que está diciendo.

Formalmente, no entiendo la falta constante de luz: que en el exterior llueva siempre y haya bruma es comprensible (Inglaterra), pero ¿es que en los palacios se procura no gastar luz? ¿por qué esa falta de lámparas que nos permitan ver las facciones de los protagonistas?.

Pero vaya, una peli curiosa y entretenida que me sorprende porque no esperaba nada de ella.

Anuncios