Etiquetas

,

··········Una historia potente, contada de una manera tranquila, moderada, verosímil, sin tremendos melodramas ni subrayados. Quizás precisamente estas maneras puedan dar la sensación de lentitud en el avance de las tramas, o más bien, de no corresponderse a un crescendo continuo; pero a mí eso me parece muy bien, muy natural.

··········Hay algún momento en la historia que se aparta un poco de lo creíble, en el campamento de los salafistas y, sobre todo, en la entrada de la protagonista en la mezquita (si quieres hablar con tu marido no vas precisamente al sitio donde no podrás acercarte a él, ni viendo una boda desde muchos metros sabrás hasta la edad de la cónyuge), pero son excepciones; todo fluye.

··········Lo que me parece poderoso de la historia es cómo confluyen actitudes muy diversas en la necesidad de digerir la reciente guerra civil. En cómo persiste el daño colectivo de una guerra salvaje incluso cuando parece no existir como sentimiento público, pero está bien vivo en todas las personas, en quienes se deprimen anclándose en la pérdida, en quienes se drogan de alcohol, en quienes buscan una explicación y un medio donde esa explicación sea admitida férreamente para poder soportar el haber sobrevivido allí donde murieron otros, el haber matado, y en quienes intentan correr más que los recuerdos.

··········Pero también la responsabilidad de ser consciente de que los requisitos de la maternidad no son sólo que los padres se amen. Y que no puedes amar a alguien y prescindir de lo que no te gusta, como si fuera segregable del amado.

··········La peli la coproducen cuatro países europeos, ninguno anglófono; todos los títulos de crédito en la lengua del Imperio.

Anuncios