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··········Un documental poco orginal en sus maneras: intervenciones a cámara de un conjunto de sesentonas gallegas o leonesas, sin que se oiga a la entrevistadora, y cortinillas entre sus intervenciones con paisajes gallegos desde vehículos en marcha y las espaldas de ellas andando. Y sin embargo, me parece muy interesante.

··········Solamente hablan ellas (aparece un único varón en toda la peli, y no dice nada) y son todas mujeres que han sido educadas (o no educadas) durante el franquismo, sufriendo grados distintos de opresión (no por motivos políticos, sino opresión en razón de su sexo). La excepción es una socióloga que hizo una tesis sobre la Sección Femenina.

··········Aunque ésta también tiene interés, lo mejor del documental es la naturalidad con la que las ancianas señoras hablan de todo, incluso de cosas de las que les avergüenza hablar. Todo es la escuela, la primera regla, los trabajos, los noviazgos, embarazos, matrimonios, el sexo, el retirarse al hogar. Y en todo, el trato distinto entre hombres y mujeres, la presión ideológica para mantenerlas constreñidas, reprimida.

··········Pese a lo aparentemente plano que decía al principio, un documental así es sobre todo mucho trabajo de montaje. Y ahí sí que se ve la implicación, el cariño, la ternura con la que se nos muestran por la selección y los cortes.

··········La veo en un cine de los de la calle Fuencarral (que, de Bilbao a Quevedo, se parece cada vez más a la calle mayor de Palencia), un no laborable a media tarde, lo que supone un público muy mayoritariamente de señoras (señoras de), con algún marido despistado. Gente de orden. Pues bien, la peli les llega. Pocas veces soy de los primeros en salir de una sala, y esta vez, cuando se han acabado los títulos, están allí haciendo corrillos y charlando animadas; y es una peli bastante en las antípodas de todo aquello en lo que ellas seguramente creen.