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··········Yo con las pelis de este tipo me río mucho. Quizás no esté bien, porque suele hablar de cosas serias, quizás sólo quiere espolvorear sonrisas, pero yo lo veo todo desde un punto de vista humorístico. Y es un humor que no proviene solamente de que las historias o los comportamientos puedan ser deschavetados (normalmente por la vía de exagerar, sólo una pizca, comportamientos socialmente aceptados), sino también de unos personajes un tanto en el límite de lo normal, de unos diálogos divertidos (en ésta, quizás en las anteriores menos) y de una muy cuidada presentación visual: ropas, peinados, maneras de moverse, expresiones y, sobre todo, unos decorados, una ambientación extemporánea y de un tipismo casi publicitario, que a mí me deja con la sonrisa en la boca todo el tiempo.

··········Pero, aparte de eso y del buen rato que me hace pasar, supongamos que habla en serio. En este caso de los conceptos de olvidar y perdonar. Los sucesos son muchos, y a menudo graves, pero de nuevo no puede evitar el distanciamiento que provoca la voluntad de ser gracioso: los muertos se aparecen, un tipo abusado en la infancia se quiere dedicar profesionalmente al estudio de los primates en los que la actividad incestuosa es más frecuente, un chico de trece años mal informado confunde el contacto físico con la agresión sexual, etc.

··········Eso no impide que se pueda hablar de esos dos conceptos y de su relación, y que se haga con interés, aunque no estableciendo tesis. Hay quien exige para perdonar que no se olvide; hay quien solamente podría perdonar si olvidara; hay quien perdona –como un acto meramente formal- pero en realidad no olvida (lo que hace difícil que el perdón exista realmente si no se evita el reproche perpetuo); hay quien usa el recuerdo para intentar entender.

··········Vamos, que me parece una peli recomendable con más facilidad que otras de Solondz, quizás más duras de ver por la situación de sus personajes, o quizás más por la desesperanza que provoca su personalidad. En todo caso, todo esto no tendrá ninguna importancia cuando se nos venga China encima.

··········La película supera el test de Bechdel.

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