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··········Una competente película española de miedo sin grandes pretensiones. Probablemente barata, confía el asustar a unas interpretaciones correctas y a una buena planificación de los sucesos.

··········Los efectos, visuales me resultan suficientes y eficaces, pero me sorprende que los auditivos resulten un tanto cutres, esas voces iniciales. La trama, lo bastante disparatada como procede, no deja de tener su engarce con la realidad (lo cierto del esoterismo de algunos grandes jerarcas nazis, los vuelos sobre España de la Luftwaffe durante la IIGM), y me parece que crece bien y que, por ejemplo, las dos posesiones no sucedan porque sí. O que determinadas desubicaciones temporales (generador eléctrico, radio de transistores, fotos en papel kodak) tengan una explicación coherente.

··········Los diálogos, tan habitualmente repetidos en estas películas, aquí son más normales, a lo que ayuda que la historia de pareja de dos de los protagonistas sea creíble.

··········Tonterías siempre puede uno encontrar alguna, digamos algunos ejemplos. Una visual: en un momento dado, un fantasma va dejando huella de sus pisadas en un suelo propicio (cenizas, o polvo abundante), pues bien, la huella se construye ante nuestros ojos de talón a punta en una línea recta, en lugar de como pisamos las personas, vivas o muertas. Otra argumental: han llegado a un pueblo perdido que ninguno conocía, y de pronto, oscurecido y en estado de miedo, todos tienen claro cuál es la senda que en medio de un bosque lleva al pueblo más cercano. Alguna otra histórica, como que la embajada alemana en 1947 tuviera tratos con el gobierno español de Franco –no reconocido ni en la ONU- y para un asunto de un avión militar del III Reich, o la peculiar explicación de la verosimilitud del vuelo hablando del bombardeo de Gernika (nueve años antes y en una operación militar de la Legiópn Cóndor). Pero, ya digo, tonterías en medio de una peli que funciona correctamente.

··········Me parece sugerente un tema colateral: cuatro de los protagonistas trabajan para una revista de fenómenos paranormales que en realidad existe en mi país, y que se muestra abierta y publicitariamente en la película. Y sin embargo, no deja de mostrarse –si no todo el tiempo sí en todos ellos- un peculiar cinismo sobre las historias de cuya venta viven.

··········La película supera el test de Bechdtel.

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