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··········No sé que pasaba ayer, día laborable, en los cines de mi pueblo, alguna oferta, que las salas estaban bastante llenas y de gente de una media de edad bastante alta. Me alegro un montón por que así esta peli ha llegado a más gente de la que la habríamos visto normalmente aquí en la Corte (una peli en vascuence sobre una relación entre mujeres, sin desnudos ni sudores: o sea, poco público).

··········Y me alegro porque me parece una buena historia, de interés y bien contada. Sosegada, pero con una evolución continua, sin tiempos muertos. Con unos intérpretes ajustados y cercanos (sobre todo la pareja del caserío, pero también las marujas); o que transmiten tan bien esa seguridad herida que tienen algunas personas (la profesora), esas que sin tener más poderes que los demás, sí parecen estar al mando de sus vidas o, al menos, estar siempre en la tensión de tomarlo; o eficaces en el fogonazo de la nostalgia, como las niñas. Y no es sólo que cada una en lo suyo, sino lo bien que funciona el contraste entre ciudad y campo, entre autonomía y codependencia, entre el vivir hacia dentro y hacia fuera, entre los zarcillos hippies y el petit-point punto de cruz.

··········Aunque desde luego pueda leerse como una historia de buena y mala, o más bien, de valiente y cobarde, me parece tan honesta y mesurada que permite hacerse muchas más preguntas y alimentar más dudas que certezas (mira que intento esquivar estas frases hechas tan repetidas en los comentarios de cine, pero así ha salido y así se queda, hombreyá). Cuestiones como el daño que hace la etiqueta (no ya que una etiqueta sea socialmente castigada frente a la otra, sino el daño de catalogar primero y vivir después en consecuencia, en lugar de al contrario, rotular la etiqueta –quien precise hacerlo- el día de la inhumación); como la deliciosamente difusa frontera entre el cariño y el deseo sobre todo cuando éste no es ya tan pujante; como el cruce de responsabilidades entre ser honesta con una misma o con los compromisos libremente adquiridos; o como –es el tema oficial de la peli- si somos más sabios cuando somos más mayores.

··········Y aún más cosas, como si las obligaciones familiares con una ex pareja no dependen sólo de quien se divorció. Como el por qué acompañar hospitalariamente a alguien en coma. O como la importancia de ganar un órdago a la grande con un solo cerdo contra un caballo.

··········De uno de los dos directores de ésta, Garaño, vi hace casi cuatro años (los que va a cumplir esta bitácora) un documental al que puse bastante verde aquí. Mucho más de lo que me enojó ése, me ha gratificado esta historia.

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