Etiquetas

, , , ,

··········A veces me cuesta saber por qué una peli no me entra bien. Ésta no tiene mal tema: una boda albanesa, una boda serbia, seguidas ambas por un viaje a países de la UE y los habituales problemas en las fronteras de la fortaleza Europa, esta vez provocados por un incidente terrorista en Kosovo: los jóvenes huyendo, atrapados por el pasado de los conflictos balcánicos al haberse implicado en ellos la UE. Así que el tema tiene interés. Pero…

··········Por una parte, me fastidia un tanto una cámara tan cercana a las caras que las grananguliza; por otra, hay alguna actriz (sobre todo la joven serbia, y sus escenas poéticas en la estación de tren húngara) que me resulta lejana. También tengo cierta manía a esas costumbres de gritos, alcohol hasta caerse, tiros al aire, que me desempatizan. También me pierdo en algunas cosas de la historia (¿es el violonchelista albanokosovar o sólo ha nacido ahí?, ¿por qué estuvo encarcelado el padre albanés?). Y hay diálogos como el del embarazo serbio mil veces oído.

··········En fin, tiene algo de interés en los conflictos de padres traspasados a las generaciones siguientes, en la mirada ácida sobre los nuevos ricos, que consideran paletos a los demás. Pero no le veo mucha originalidad ni fuerza.

··········Una curiosidad idiomática: las historias paralelas suceden en pueblo y capital albanesa y en pueblo y capital serbios. Así que se habla albanés, serbocroata y, al chocar contra las fronteras de la UE, italiano y húngaro (y el sempiterno inglés del imperio, que exige un aduanero como lingua franca); bueno, pues los subtituladores han decidido que uno de esos cinco idiomas, el magiar, no lo traducen, ¿por qué?

Anuncios